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El ciclo de vida de los estadios

Construir, remodelar, demoler y volver a empezar… Una monografía sobre el ciclo que recorren todos los estadios deportivos.  Índice 1. P...

Sportivo Barracas

Iriarte y Luzuriaga
A principios del siglo XX, gran parte de lo que hoy es el barrio de Barracas eran terrenos que pertenecían a la sucesión de Leonardo Pereyra, importante hacendado casado con Antonia Iraola.
Plano de Barracas en 1910.
En 1904 los herederos del matrimonio Pereyra-Iraola cedieron a la Ciudad de Buenos Aires 4 manzanas para establecer un parque público. En 1908 completaron la construcción de la Iglesia del Sagrado Corazón en un solar lindero con el parque, ubicado en la esquina de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield.
Esquina de Av. Vélez Sarsfield y Olavarría (circa 1908). A la izquierda se ve la iglesia del Sagrado Corazón.
Feria de la Av. Iriarte, esquina Vieytez. Al fondo el puente del Ferrocarril del Sud y más atrás la iglesia del Sagrado Corazón (circa 1910).
La flecha de 30 metros que coronaba la torre de la iglesia del Sagrado Corazón cayó durante un ciclón el 13 de marzo de 1913 y no fue reconstruida.
Destrozos causados por el ciclón del 13 de marzo de 1913.
Desde 1911, al lado de la iglesia del Sagrado Corazón estaba la cancha del Club Hispano Argentino (que en 1916 cambió su nombre por Columbian).
Hispano Argentino (circa 1915) y Columbian (circa 1916).
Columbian 1-2 San Lorenzo de Almagro. Jugado el 6 de agosto de 1916 en la cancha de Barracas junto a la Iglesia del Sagrado Corazón (cuyo edificio se alcanza a divisar en el fondo).
En 1918 la familia Pereyra Iraola extendió la cesión de tierras frente a la iglesia, para darle al actual Parque Pereyra su perímetro definitivo. En el proyecto original se incluyeron tres canchas de tenis y una de fútbol.
Proyecto original de Parque Pereyra.
Columbian dejó su cancha en 1919 cuando se con Almagro. El campo de juego fue entonces usado por el Club Del Plata hasta 1930. Este club reunía a los empleados del mercado del mismo nombre, ubicado en la manzana delimitada por las calles Carlos Pellegrini, Sarmiento, Pasaje Carabelas y Cangallo.
Empleados del Mercado del Plata (circa 1890).
Iglesia del Sagrado Corazón (circa 2000) y cancha del club Del Plata (circa 1920).
Vista aérea de Barracas en 1925.
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El Club Sportivo Barracas fue fundado el 30 de octubre de 1913.
Primera Comisión Directiva de Sportivo Barracas (circa abril de 1914). Fuente: Caras y Caretas.
Desde 1913, la sede social de Sportivo Barracas está en la Av. Iriarte casi esquina Vieytes.
Desde sus orígenes fomentó el desarrollo de múltiples disciplinas deportivas.
Match de box en Sportivo Barracas (circa 1914).
Para practicar fútbol, Sportivo Barracas primero adquirió las instalaciones del Club Riachuelo situadas en las calles Iriarte, Santa Elena, California y Perdriel del barrio de Barracas.
Vista aérea con el estadio ya desmontado (circa 1940).
El club Riachuelo había jugado en 1913 su única temporada en la 1ª división de la Asociación Argentina, al cabo de la cual descendió a la división Intermedia. Sportivo Barracas tomó su plaza y en 1914 comenzó a competir oficialmente en la división Intermedia, la segunda categoría del fútbol porteño.

En 1916 Sportivo Barracas obtuvo el torneo de Intermedia y adquirió así el derecho de jugar en la 1ª división de la Asociación Argentina de Football.
Equipo de Sportivo Barracas, campeón de Intermedia en 1916.
En el partido final derrotó 2 a 0 a Sportivo Buenos Aires. Fue tal la euforia desatada en el vecindario, que los botines de los jugadores Sisto y Fiorito fueron exhibidos en la vidriera del bar "El Sultán", ubicado en el cruce de la avenidas Iriarte y Montes de Oca.
Escudo de Sportivo Barracas en una figurita de los chocolatines Águila (circa 1932).
En 1919 Sportivo Barracas acompañó la escisión que dio origen a la Asociación Amateurs. Ese mismo año comenzó a construir un gran estadio en el predio contiguo al del viejo Club Riachuelo, comprendido entre las calles Iriarte, Luzuriaga, Río Cuarto y Perdriel. Pero al año siguiente —en 1920— retornó a la Asociación Argentina. Estas idas y vueltas vinculadas a la financiación de la construcción del estadio hicieron que el Diario Crítica lo apodara "Sportivo Media Vuelta".
Plano de Barracas en el que se indica la ubicación del estadio (circa 1930).
Vista aérea de la zona del estadio de Sportivo Barracas (circa 1925).
La construcción del estadio comenzó en 1919. Se bordeó todo el campo de juego con terraplenes divididos en grandes escalones con piso de carbonilla de aproximadamente 1 metro de ancho.
Campo de juego de Sportivo Barracas con el muro perimetral antes de la construcción de la tribuna oficial. Al fondo la iglesia del Sagrado Corazón (circa 1919).
El campo de juego estaba delimitado por una cadena sujetada en postes. Entre las tribunas y el campo de juego se construyó un balaustrada perimetral de aprox. 1 metro de altura. NdR: un balaustre es una forma moldeada en piedra que soporta el remate de un parapeto que se usa en balcones, terrazas y escaleras. El conjunto de balaustres se denomina balaustrada.
Balaustrada.
El siguiente croquis muestra los diferentes sectores del estadio:
Croquis del Stadium de Sportivo Barracas.
Corte transversal del Stadium de Sportivo Barracas.
Entre los elementos más novedosos del estadio se destacaban:
- una importante tribuna techada paralela a la calle Luzuriaga (esta tribuna recién fue inaugurada en abril de 1923, casi 3 años más tarde que el resto del estadio);
- dos terrazas construidas en los codos norte y sur del campo de juego a ambos lados del palco oficial; y
- dos modernos vestuarios construidos debajo de la terraza norte en la esquina de Irirarte y Luzuriaga.
Tribuna oficial sobre la calle Luzuriaga (circa 1927). Las balaustradas originales fueron rellenadas con mampostería luego de 1924, cuando por razones de seguridad se instaló en torno al campo un alambrado perimetral.
A medida que fue creciendo la concurrencia al estadio se colocaron tribunas adicionales de madera a los costados de la tribuna oficial y en el coronamiento de los terraplenes de las calles Iriarte y Perdriel  El terraplen de la calle Río Cuarto no tuvo tribunas. Estas ampliaciones llevaron la capacidad total a 37.000 espectadores y lo convirtieron en el escenario excluyente de los partidos más importantes de la época. 
En este entrenamiento se pueden ver las gradas de tierra y las tribunas de madera en el coronamiento. La foto es de circa 1934, y por esa razón se aprecia un alambrado perimetral.
El primer partido en esta cancha se jugó en mayo de 1920:
Primer partido: 25 de mayo de 1920. Boca 2 - 0 Nacional (Uruguay).

Este partido fue la final de la edición 1919 de la Copa Tie Competition (también conocida como Copa Competencia), que disputaban los ganadores argentino y uruguayo del concurso anual por eliminación directa de cada país. La misma importancia del match y el hecho de inaugurarse, aunque con carácter no oficial, el nuevo field de Sportivo Barracas, hizo que la concurrencia fuera realmente numerosísima, tal como ha ocurrido en otras temporadas en ocasión de este clásico encuentro anual.
Boca 2-0 Nacional (U). Final de la Copa Competencia de 1919 (25 de mayo de 1920)
Los teams se presentaron así formados:
Boca Juniors: A. Tesoriere; A. Cortella y J. Ortega; A. Elli, M. Busso y A. López; P. Calomino, P. Bozzo, A. Martín, A. Garassini y A. Miranda.
Nacional (U): A. Mazali; A. Urdinarán y A. Foglino; P. Olivieri, A. Zibechi y J. Vanzino; P. Somma, H. Scarone, S. Urdinarán, A. Romano y R. Marán.

A poco de iniciarse el match Busso se lesionó y desde entonces —no obstante su plausible empeño— poco pudo hacer a favor de su cuadro. Con todo, esta desventaja pareció no pesar mucho en su team y el primer gol no tardó en producirse. Calomino realizó una de sus magistrales corridas por el ala y al término de aquella dirigió un espléndido centro. Mazali saltó para alejar la pelota pero su puñetazo fue infructuoso y Miranda, valiéndose de un golpe de cabeza, anotó el primer tanto. En el segundo período, Foglino, a consecuencia de una colisión, se vio en la necesidad de retirarse del field, al que no volvió más. De esta manera el team uruguayo perdió el concurso de uno de sus hombres más hábiles, colocándose así en condiciones más o menos análogas a los locales que, como se consignó antes, no pudieron contar con un centre-half en la amplitud de sus medios. El segundo gol de Boca lo señaló Bozzo al alojar la pelota en la red gracias a un golpe de cabeza luego de recibir un magnifico centro de Calomino.

El partido finalizó con el score Boca Juniors 2-0 Nacional (U). La figura descollante fue Calomino que se comportó como un winger habilísimo de muchas buenas condiciones. La victoria de Boca fue justa, si bien su adversario tuvo por momentos evidente mala fortuna. Esta fue la última edición disputada de esta tradicional competición entre equipos porteños, rosarios y orientales.

La inauguración oficial del estadio de Sportivo Barracas fue el 14 de julio de 1920. El intendente municipal José Luis Cantilo dio el puntapié inicial de un partido entre Newell's Old Boys y Tiro Federal (ambos de la ciudad de Rosario).
Newell's Old Boys 1-0 Tiro Federal (14 de julio de 1920).
Newell's Old Boys 1-0 Tiro Federal (14 de julio de 1920).

Este partido inaugural terminó con la victoria de Newell's Old Boys por 1 a 0, con un gol marcado por Badalini a los 30’ del primer tiempo. Los equipos formaron de la siguiente manera:
Newell’s: Bernardino Nuin, Isidoro Bourguignon y Adolfo Celli; Alfredo Chambrolín, Filedolfo Salcedo y Adolfo Grenón; Julio Libonatti, Umberto Libonatti, Atilio Badalini, Ernesto Celli y Ernesto Orco.
Tiro Federal: Lorenzo Colombo, Roberto Cochrane y Juan Cochrane; Vicente Faggiani, Santiago Mourgoux y Ernesto Faggiani; Eduardo Bonzi, Gerardo Waelkens, Juan Francia, Carlos Guidi y Antonio Pimentel.


El primer partido de la Selección Argentina en este estadio se jugó el 25 de julio de 1920 cuando enfrentó a Uruguay por la Copa Newton. No menos de 18.000 personas asistieron al encuentro, que despertó gran interés luego del partido que por el Gran Premio de Honor del Uruguay se había jugado la semana anterior —el 18 de julio—en el Parque Central de Montevideo con victoria uruguaya por 2 a cero.
Argentina 1-3 Uruguay Copa Newton (25 de julio de 1920).
Los teams se alinearon de la siguiente forma, a las órdenes del referí Calixto Gardi:
Asociación Argentina: O. Díaz; A. Cortella y A. Celli; R. Latorre Lelong, J. Presta y N. Carabelli; P. Calomino, J. Libonatti, E. Clarke, F. Lucarelli y A. Miguel.
Asociación Uruguaya: A. Legnasse; J. Benincasa y A. Foglino; P. Ruotta, J. Delgado y A. Ravera; P. Somma, H. Scarone, J. Piendibene, A. Romano y A. Campolo.
Argentina 1-3 Uruguay Copa Newton (25 de julio de 1920).
No se marcaron goles en el primer periodo; pero en el siguiente, cuando apenas habían transcurrido 24 segundos, Clarke aprovechó un buen pase de Lucarelli para señalar el único tanto del cuadro local. Poco duró esta ventaja pues a los 6 minutos Romano conquistó el empate. Más tarde, a los 33 minutos, Somma hizo el segundo gol. Por su parte Piendibene, cuando el partido estaba próximo a finalizar, anotó el tercero que fue el último.
Argentina 1-3 Uruguay Copa Newton (25 de julio de 1920).
Uruguay derrotó entonces 3 a 1 a la Argentina y obtuvo así la Copa Newton. Las crónicas puntualizaron que la derrota debía encerrar una enseñanza para la Asociación Argentina de Football en la elección de los jugadores. El equipo argentino desarticulado por completo, sus delanteros en ningún momento llegaron a entenderse, abusando del juego individual, y a esto agrégose la falta absoluta de sostén de la línea media, lo que no hizo sino facilitar el juego de los ágiles uruguayos.

El 8 de agosto de 1920 se jugó la revancha, válida por la primera edición del Gran Premio de Honor Ministerio de Relaciones Exteriores (Argentino). Concurrieron al field unos 15.000 espectadores y los teams, a las órdenes del referí F. Diez, formaron de la siguiente manera :
Asociación Argentina: E. Kiesel; A. Cortella y F. Bearzotti; A. Frumento, M. Delavalle y E. Uslenghi; P. Calomino, J. Libonatti, A. Badalini, F. Lucarelli y A. Miguel.
Asociación Uruguaya: A. Legnasse; A. Urdinarán y A. Foglino; A. Ruotta, J. Delgado y A. Ravera; P. Somma, A. Romano, J. Piendibene, I. Gradín y A. Campolo.
Equipo argentino que obtuvo el Gran Premio de Honor Argentino (8 de agosto de 1920).
Tres minutos antes de terminar el partido, por hands de Urdinarán los argentinos obtuvieron un puntapié penal que Calomino convirtió en el único gol señalado en el match.
Argentina 1-0 Uruguay. Gran Premio Honor Argentino (8 de agosto de 1920).
Jugó por primera vez en un equipo internacional argentino el centre-half cordobés M. Delavalle, para quien el público tuvo aplausos de estímulo, no sólo por tratarse de un debutante en esta clase de encuentros, sino porque su inclusión constituía una nota simpática.
Argentina 1-0 Uruguay. Gran Premio Honor Argentino (8 de agosto de 1920).
Argentina 1-0 Uruguay. Gran Premio Honor Argentino (8 de agosto de 1920).
Con gran interés de parte del público se jugaron los partidos del Campeonato Sudamericano de 1921 en el field del Sportivo Barracas, que ofreció en más de una oportunidad —sobre todo cuando se disputó la final entre Argentinos y Uruguayos— espectáculos deportivos magníficos. El campeonato inició el 2 de octubre de 1921 con el partido entre argentinos y brasileños. La concurrencia superó los 20.000 espectadores. 
Partido inaugural del Campeonato Sudamericano (2 de octubre de 1921).
El partido entre Argentina y Brasil fue dirigido por el referee uruguayo Ricardo Vallarino, secundado por los jugadores paraguayos M. Fleitas Solich y D. Schaerer que actuaron de linesmen.
Combinado Argentino (2 de octubre de 1921).
La constitución de los equipos fue la siguiente:
Argentinos: A. Tesoriere; A. Celli y F. Bearzotti; A. López, M. Delavalle y E. Solari; P. Calomino, J. Libonatti, G. Sosa, R. Echeverría y J. Chavín.
Brasileños: J. Kuntz; Barata y Almeida Netto; Luis, Alfredinho y Dino Galvao; Guimaraes, Candiota, Caludionor, Machado y Orlando.
Combinado Brasileño (2 de octubre de 1921).
Argentina 1-0 Brasil (octubre de 1921).
Argentina 1-0 Brasil (octubre de 1921).
Argentina 1-0 Brasil (octubre de 1921).
En uno de los frecuentes avances argentinos, Echeverría envió centro. Kuntz no tuvo tiempo de hacer otra cosa que agacharse y detener a medias la pelota que, escapándosele de las manos, fue rodando lentamente en dirección de la línea de gol. En un segundo prodújose frente al arco un amontonamiento de jugadores. Sin defensa el arquero, puesto que se había adelantado un poco para alejar el centro en su explicable deseo de conjurar el peligro, sólo quedaba bien colocado Almeida Neto. Sin embargo, tres forwards argentinos: Libonatti, Sosa y Calomino estaban ya allí y, al término de contados instantes de nerviosidad colectiva ante la posibilidad de que pudiera ser malogrado, Libonatti arremetió sin vacilar y la pelota llegó a la red. Habían transcurrido 27 minutos. Fue un gol “bien trabajado”, con tesón, con entusiasmo, y una ovación mantenida largo rato premió el esfuerzo de los que en esa forma estaban con ventaja. Terminó el partido con 1 gol a favor de los Argentinos.
Argentina 1-0 Brasil (octubre de 1921).
Argentina 1-0 Brasil (octubre de 1921).
Argentina 1-0 Brasil (octubre de 1921).
El 9 de octubre se enfrentaron paraguayos con uruguayos. Por primera vez intervenía en el gran certamen el team paraguayo y ello aumentó grandemente el interés de los aficionados. Su poder resultaba toda una incógnita, tanto más, cuanto que los nóveles internacionales debían medirse con un team ya veterano en estas lides. Dirigió la lucha el referee argentino Gerónimo Repossi, secundado como linesmen por el jugador brasileño Bermudez y el juez argentino Servando Pérez.
Paraguay 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1921).
Los team se alistaron  como sigue:
Paraguayos: E. Portaluppi; I. Paredes y R. González; D. Rodríguez, M. Fleitas Solich y A. Benítez; D. Schaerer, D. Lima, E. López, G. Rivas y A. Zelada.
Uruguayos: A. Casella; J. Benincasa y A. Foglino; F. Broncini, A. Zibechi y S. Marroche; P. Somma, N. Villazú, P. Piendibene, A. Romano y A. Campolo.
Paraguay 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1921).
A los 9 minutos el winger derecho paraguayo Schaerer, tomó la pelota en un acertadísimo pase largo de Fleitas Solich y muy rápidamente corrió por el ala. Nada pudo hacer Marroche para detenerlo y aún cuando en último término quedó Foglino, de igual modo el atacante anuló los esfuerzos del back, que pareció vacilar un tanto, de suerte que el winger llegó a pocos metros del arco para dirigir un tiro ligeramente esquinado y alto hacia la derecha del arco, no deteniéndose la pelota hasta llegar a la red. Una gran ovación saludó este primer éxito. En el segundo período, a los 20 minutos, López agregó un nuevo gol a su bando, con un tiro corto. También este tanto fue saludado con una manifestación largo tiempo mantenida. A poco, Piendibene aprovechó un rechazo de Portaluppi para señalar el único gol de los uruguayos. Vencieron en definitiva los Paraguayos por 2 a 1, mereciendo su estreno en esta clase de luchas el más franco elogio pues el team resultó homogéneo, hábil y rápido, así en la defensa como en el ataque. 
Paraguay 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1921).
El 12 de octubre se enfrentaron brasileños y paraguayos. Concurrieron ese día al estadio unas 25.000 personas. Los teams, bajo la dirección del referee uruguayo Ricardo Vallarino, así se constituyeron:
Brasileños: J. Kuntz; Barata y Almeida Netto; Luis, Alfredinho y Dino Galvao; Federico, Guimaraes, Candiota, Machado y Orlando.
Paraguayos: E. Portaluppi; I. Paredes y R. González; D. Rodríguez, M. Fleitas Solich y A. Benítez; J. Vera, D. Lima, E. López, G. Rivas y D. Schaerer.  
Brasil 3-0 Paraguay (12 de octubre de 1921).
Ganaron los brasileños por 3 tantos a 0, convertidos por Machado en dos oportunidades y Candiota. Los brasileños jugaron mucho mejor que contra Argentina, pero en realidad el score pareció poco justo.
Brasil 3-0 Paraguay (12 de octubre de 1921).
El 16 de octubre fue el turno del partido entre argentinos y paraguayos. Fue uno de los matches que más público llevó al field del Sportivo Barracas, pues se calculó la concurrencia en unas 30.000 personas. Dirigió el encuentro el referee uruguayo Ricardo Vallarino y los cuadros se constituyeron como se determina más abajo:
Argentinos: A. Tesoriere; A. Celli y F. Bearzotti; J. Presta, M. Delavalle y E. Solari; P. Calomino, J. Libonatti, B. Saruppo, R. Echeverría y V. González.
Paraguayos: M. Denis; C. Mena y J. Paredes; J. Miranda, M. Fleitas Solich y A. Benítez; V. Capdevilla, D. Schaerer, E. López, G. Rivas y E. Erico.
Argentina 3-0 Paraguay (16 de octubre de 1923). Equipo argentino.
También los paraguayos fueron vencidos en este encuentro por 3 goles a 0. El primero de esos tantos resultó sencillamente magistral. Saruppo cedió la pelota a Libonatti y el insider aprovechó el pase como correspondía. En cuanto intentó correr, González quiso detenerlo más no lo consiguió y el forward siguió entonces su marcha hacia el arco, hostigado siempre por aquel back. Comprendiendo lo difícil de la situación, también Paredes quiso evitar el avance del atacante sin lograrlo tampoco, y Libonatti prosiguió ganando terreno, entonces con mayor decisión que antes y entre los backs que le perseguían tenazmente. Y después de un esfuerzo realmente brillante, que despertó honda expectativa, logró colocarse a pocos metros del guardavalla y dirigió un recio tiro corto que dio el primer gol a los nuestros. Los otros dos tantos los anotaron Saruppo y Echeverría respectivamente. El ataque argentino dio desde el primer momento la impresión de que era capaz de hacer mucho frente a una defensa fuerte, entusiasta y constante.

El 23 de octubre jugaron uruguayos y brasileños. El field de Sportivo Barracas estuvo colmado de público como en los partidos anteriores, alistándose los teams a las órdenes del referee paraguayo Cabañas Saguier en esta forma:
Uruguayos: M. Bellota; J. Benincasa y A. Fogliono; S. Molinari, A. Zibechi y F. Broncini; P. Somma, A. Romano, J. Piendibene, N. Casanello y A. Campolo.
Brasileños: J. Kuntz; Barata y Almeida Netto; Luiz, Alfredinho y Dino Galvao; Federico, Guimaraes, Candiotta, Machado y Orlando.
Uruguay 2-1 Brasil (23 de octubre de 1921).
Romano señaló los dos goles de los uruguayos y Guimaraes el único que anotaron los brasileños, de suerte que triunfaron los primeros por 2 a 1. Por momentos el juego se hizo demasiado brusco, debiendo el referee intervenir para hacer un llamamiento general al orden. A pesar de esta circunstancia, la lucha llegó a ser interesante por momentos.
Uruguay 2-1 Brasil (23 de octubre de 1921).
El partido final del Campeonato Sudamericano de 1921 lo jugaron el 30 de octubre los combinados argentino y uruguayo. Quién haya estado aquella tarde en la cancha de Sportivo Barracas ¿habrá podido olvidar ese match? Hubo tantos momentos de emociones, resultó tan correctamente disputado el encuentro, que por fuerza tuvo que impresionar bien. Constituyó aquella, por virtud también de un triunfo legítimamente conquistado, una gran jornada para el sport nacional. El aspecto del field era realmente imponente, como que la concurrencia superó ese día todos los totales reunidos en la misma cancha (se estima que concurrieron 40.000 espectadores).
Esquina de Iriarte y Luzuriaga. Final del Sudamericano (30 de octubre de 1921). La foto está tomada desde la torre de la Iglesia del Sagrado Corazón (única edificación en altura de la zona en esa época).
Y en medio del magnifico cuadro que ofrecía el field, una nota emocionante y simpática como pocas: la de los aficionados rosarinos, destacados en aquella inmensidad de gente por un letrero breve, limitado a señalar la procedencia de quien en alto lo mantenía, y a indicar a los jugadores argentinos que la segunda ciudad de la República enviaba con la presencia de sus más entusiastas una adhesión cordial y alentadora en el instante de la lucha.
Argentina 1-0 Uruguay (30 de octubre de 1921).
Los teams formaron a los órdenes del referí brasileño Pedro Santos:
Argentinos: A. Tesoriere; A. Celli y F. Bearzotti; A. López, M. Delavalle y E. Solari; P. Calomino, J. Libonatti; B. Saruppo, R. Echeverría y V. González.
Uruguayos: M. Belouta; J. Benincasa y A. Foglino; J. Molinari, A. Zibecchi y F. Broncini; P. Somma, A. Romano, J. Piendibene, N. Casanello y A. Campolo.
Argentina 1-0 Uruguay (30 de octubre de 1921).
Argentina 1-0 Uruguay (30 de octubre de 1921).
Argentina 1-0 Uruguay (30 de octubre de 1921).
Argentina 1-0 Uruguay (30 de octubre de 1921).
El gol que determinó la victoria de los Argentinos se produjo a los 12 minutos del segundo período. Saruppo recibió un centro de González y tiró de cerca. Belouta, siempre avizor, se arrojó de bruces sobre la pelota. No logró, empero, alejarla ligeramente. Y Libonatti que avanzaba a plena carrera, consiguió alojarla y completar la obra.
Argentina 1-0 uruguay (30 de octubre de 1921). El gol argentino
Prodújose entonces un espectáculo memorable. Por sobre el júbilo agitáronse sombreros y pañuelos. A lo largo del field, por esos cuatro costados, infinidad de banderas argentinas ocultas hasta entonces a la espera del gran instante anhelado, tremolaron sobre la multitud. Centenares de espectadores, que se hallaban sentados en primer término junto a la cancha la invadieron para felicitar de cerca a los representantes del sport argentino y durante un par de minutos el entusiasmo fue realmente delirante. Al terminar el partido merced al cual los Argentinos se clasificaron por primera vez Campeones Sudamericanos, gran parte de los espectadores sacó en andas a los hombres de nuestro team y al referee brasileño, a quienes se tributó manifestaciones de aprecio y de simpatía.
Argentina 1-0 Uruguay (30 de octubre de 1921). La terraza de Iriarte y Luzuriaga.
El team argentino ganó el certamen con el máximo de puntos y sin ningún gol en contra, tal como vencieron los uruguayos en el campeonato de 1917. El siguiente video fue filmado aquel 30 de octubre de 1921 en ocasión del partido final del campeonato sudamericano entre la Argentina y Uruguay. Se pueden ver escenas generales del partido y del público sobre la terraza de los vestuarios de Iriarte y Luzuriaga con la iglesia del Sagrado Corazón detrás. Es uno de los pocos documentos fílmicos que existen del estadio de Sportivo Barracas.

El 20 de noviembre de 1921 Boca Juniors y Nacional jugaron la final del campeonato rioplatense de 1920, cuyo ganador obtenía la Copa Aldao.
Boca 1-2 Nacional (Uru.). Final de la Copa Aldao de 1920 (20 de noviembre de 1921).
Los equipos formaron de la siguiente manera:
Boca Juniors: A. Tesoriere; A. Anglese y V. Capeletti; A. López, M. Busso y A. Elli; P. Calomino, P. Bozzo, A. Martín, F. Galíndez y M. R. Martínez.
Nacional (U): R. Paravis; A. Urdinarán, y A. Foglino; R. Naguil, A. Zibecchi y J. Vanzzino; A. Romano, H. Scarone, S. Urdinarán, A. Mazali y P. Somma.
Boca 1-2 Nacional (Uru.). Final de la Copa Aldao de 1920 (20 de noviembre de 1921).
Venció Nacional 2 a 1 con goles de Mazali y Romano, mientras que Calomino marcó el de Boca. La actuación del equipo uruguayo fue más eficiente y por ello resultó justo el score final.
Boca 1-2 Nacional (Uru.). Final de la Copa Aldao de 1920 (20 de noviembre de 1921).
En 1922 llegó al país un equipo de jugadores vascos pertenecientes a la Federación Guipuzcoana, seis de los cuales habían intervenido en los juegos olímpicos de 1920 en Amberes (Bélgica), en donde España obtuvo la medalla de plata. Otros integrantes del equipo también eran internacionales pues habían representado a España en partidos contra Francia y Suiza. La gira fue patrocinada por la Asociación Argentina de Football y los partidos —en especial los primeros— despertaron un gran interés pues los footballers visitantes aparecían en los fields rioplatenses con el prestigio de actuaciones muy meritorias realzadas por la crónica extranjera. En el estadio de Sportivo Barracas se jugaron 4 de los 6 partidos de la gira (los otros 2 se jugaron en Rosario y Montevideo).

El 16 de junio el seleccionado de la Federación Guipuscoana enfrentó a un team combinado de la Asociación Argentina. La gran expectativa provocada por este encuentro quedó en evidencia por el extraordinario público que asistió al field. Media hora antes de comenzar el juego fueron clausuradas las boleterías. Tal era la afluencia de espectadores. En el palco oficial tomó ubicación el Ministro de España, especialmente invitado a presenciar el partido.
Argentinos - Vascos (16 de junio de 1922). Aspecto de la tribuna oficial sobre la calle Luzuriaga.
Argentinos 4-0 Vascos (16 de junio de 1922).
Argentinos 4-0 Vascos (16 de junio de 1922).
Los cuadros, a las órdenes del referí Paddy Mac Carthy, formaron de la siguiente forma:
Argentinos: G. Magistretti (Sportivo Palermo); L. Bidoglio (Sportivo Palermo) y E. Castoldi (Sportivo Barracas); H. Bassadone (Del Plata), J. Vigliola (Porteño) y E. Solari (Nueva Chicago); P. Calomino (Boca Juniors), J. Chiessa (Huracán), J. Gaslini (Alvear), N. Rofrano (Alvear) y J. Rivet (Del Plata).
Vascos: A. Eizaguirre; M. Arrate y D. Careaga; A. Arrate, C. Olaizola y R. Eguizabal; J. Echeveste, E. Arbide, P. Arabaciaza, J. Artola y E. Acosta.
Argentinos 4-0 Vascos (16 de junio de 1922).
Se tributó a los jugadores extranjeros una cariñosa recepción cuando aparecieron en la cancha. En el primer tiempo no hubo goles. En el segundo, Gaslini dirigió un violento tiro que dio a los locales el primer gol. A los 23 minutos Chiessa aprovechó con la cabeza un centro de Rivet para señalar el segundo gol. Gaslini y Rofrano marcaron el tercero y cuarto, sin que los Vascos venciesen una sola vez la valla argentina.
Argentinos 4-0 Vascos (16 de junio de 1922).
La actuación de los Vascos en este primer partido desvaneció muchas esperanzas. Se esperaba ver actuar a un gran equipo, porque en el espíritu del público pesaba mucho el recuerdo de los juegos olímpicos de Amberes en los que los españoles se clasificaron segundos. Sin embargo, la derrota de los jugadores visitantes fue tan concluyente que los partidos posteriores no rectificaron los juicios formulados entonces respecto al poder y la habilidad del equipo. Por el contrario, los confirmaron.
Argentinos 4-0 Seleccionado Vasco (16 de junio de 1922).
El triunfo de los Argentinos por un score tan abrumador sorprendió muchísimo a los jugadores y delegados vascos, que aun cuando sabían que el football había progresado mucho en Sudamérica, no pensaron encontrarse nunca con equipos que les diesen tanto trabajo. 

El 23 de junio de 1922, en su segundo partido, los Vascos enfrentaron a un combinado de clubes de la Asociación Argentina al que se denominó Porteños (aunque había un jugador de Estudiantes de La Plata). Los cuadros formaron de la siguiente manera:
Porteños: A. Tesoriere (Boca Juniors); C. Nóbile (Huracán), y D. Gaete (Del Plata); S. Médici (Boca Juniors), R. Vázquez (Huracán) y L. Monti (Alvear); J. Villagra (Nueva Chicago), E. Macchi (Sportivo Palermo), J. Caldera (Huracán), R. Leonardi (Estudiantes de la Plata) y M. de Césari (Boca Juniors).
Vascos: A. Eizaguirre; D. Carcaga y M. Arrate; A. Arrate, C. Olaizola y R. Eguiazábal; G. Echeverría, R. Arbide, M. López (luego Travieso), J. L. Zabala y E. Acosta.
Porteños 1-1 Vascos (23 de junio de 1922). En el fondo de la foto se aprecia la terraza del codo sur.
El encuentro finalizó empatado en 1 gol por bando. M. López marcó para los Vascos y R. Leonardi convirtió el gol de los Porteños. Fue bonito por lo rápido e inesperado el gol que señaló Leonardi. Los Vascos habían anotado el primer tanto y, no bien puesta en juego la pelota de nuevo, el quinteto local avanzó con tantos bríos y en forma tan avasalladora que la defensa adversaria se desconcertó. Un vocerío que atronaba el espacio siguió a los forwards locales en su veloz carrera hacia el arco. Primero Villagra dirigió un magnífico centro preciso y ajustado, y después Leonardi cabeceó la pelota con el mismo acierto. Las aclamaciones constituyeron en el field una nota de gran entusiasmo.

El 30 de junio, en su tercer partido, el Seleccionado de la Federación Guipuzcoana enfrentó a un equipo combinado de cuadros de las Ligas del Interior afiliadas a la Asociación Argentina. Por ser constituido con premura y sin un conocimiento de los verdaderos méritos de los aficionados que lo integraron, el equipo argentino careció de toda homogeneidad, no obstante defenderse con sumo entusiasmo.

La constitución de los equipos fue la siguiente:
Ligas del Interior: H. Curotto (Concordia); Rimalla (La Plata), y Pereyra (Río IV); Arias (Santiago del Estero), Ruiz (Santiago del Estero) y Noriega (Villa María); Valenzuela (Bahía Blanca), Etcheverry (Bahía Blanca), Morgada (La Plata), Chavez (Tucumán) y Drago (Tucumán).
Vascos: A. Eizaguirre; D. Careaga y M. Arrate; A. Arrate, J. Belusteguigoytía y R. Eguizábal, G. Echeverría, J. L. Zabala, M. López, C. Olaizola y E. Acosta.

El team español se impuso netamente y venció por 4 gols a cero. Los tantos los marcaron López en dos oportunidades, Belausteguigoytía y Zabala. Escaso interés ofreció este partido contra el combinado de Ligas del Interior. Y esas deficiencias se acentuaron tanto más cuanto que uno de los forwards del team argentino había jugado antes otro partido. El conjunto local adoleció de falta de armonía, no obstante estar formadas las alas del ataque por parejas de jugadores que ya habían actuado otras veces juntas. En este encuentro se registró al primer accidente fatal vinculado a un encuentro de fútbol en Buenos Aires, al caer un joven desde una improvisada tribuna instalada sobre un vehículo de carga fuera del estadio.

El 9 de julio de 1922 —y mientras los Vascos aún se encontraban en el país— el combinado de la Asociación Argentina enfrentó al de la Liga Rosarina por la Copa Mariano Reyna, que ambos equipos se disputaban anualmente. Asistieron al field unas 10.000 personas, a pesar de la tarde fría y nublada que presagiaba lluvia. Los equipos, a las órdenes del referí Lorenzo Muzzio, formaron de la siguiente manera:
Asociación Argentina: G. Magistretti (Sportivo Palermo); L. Bidoglio (Sportivo Palermo) y P. Castoldi (Sportivo Barracas); H. Bassadone (Del Plata), J. Vigliola (Porteño) y E. Solari (Nueva Chicago); A. Loizo (Huracán), A. Chiesa (Huracán), J. Gaslini (Alvear), N. Rofrano (Alvear) y J. Rivet (Del Plata).
Liga Rosarina: S. Scolari (Rosario Central); R. Cochrane (Tiro Federal) y A. Celli (Newell's Old Boys); A. Chambrolin (Newell's Old Boys), V. Revilla (Nacional) y J. V. Sosa (Atlantic Sportsman); E. Bonzi (Tiro Federal), J. Libonatti (Newell's Old Boys), A. Miguel (Rosario Central), V. Aguirre (Central Córdoba) y J. Francia (Rosario Central).
Porteños 2-1 Rosarinos (9 de julio de 1922). Copa Mariano Reyna.
 Los rosarinos consiguieron su único gol a los 15 minutos del primer tiempo. Un centro de Bonzi fue alcanzado por Libonatti quien enfiló recta la pelota; Magistretti salió del arco para alcanzarla pero Bassadone se interpuso y aquella por el efecto que llevaba se dirigió hacia la red a la cual llegó débilmente después del rechazo del último jugador.

Porteños 2-1 Rosarinos (9 de julio de 1922). Copa Mariano Reyna.
El empate de los Porteños se produjo a los 15 minuto del segundo período. Celli cedió un corner que tomó Bassadone; Loizo, mediante un golpe de cabeza envió la pelota hacia el arco y Scolari, si bien alcanzó a tocarla, no impidió empero que traspusiese la línea.
Porteños 2-1 Rosarinos (9 de julio de 1922). Copa Mariano Reyna. Foto del archivo familiar de Vicente "Chueco"Aguirre, aportada por el Museo Central Córdoba @museocc
 
Porteños 2-1 Rosarinos (9 de julio de 1922). Copa Mariano Reyna.
Se retiraba ya el público del estadio cuando se produjo la incidencia inesperada que otorgó la victoria a los Porteños, un minuto antes de terminar el tiempo reglamentario. Loizo, al correr hacia el arco, fue detenido malamente por Sosa en el área penal. Gran parte de los espectadores invadió entonces el campo de juego que pudo despejarse con dificultad. Francia pretendió obstaculizar el cumplimiento de la pena, hasta que finalmente Gandini valiéndose de un tiro fuerte y escasamente alto restó toda defensa al arquero rosarino. Al poner en juego la pelota los visitantes, el juez dio por terminada la lucha con el resultado Porteños 2-1 Rosarinos.

Porteños 2-1 Rosarinos (9 de julio de 1922). Copa Mariano Reyna.
La gira de los Vascos prosiguió el 6 de agosto de 1922 cuando cayeron 2 a 1 con el seleccionado rosarino en la cancha de Newell's Old Boys. El 20 de agosto también fueron derrotados —4 a 0— por un combinado uruguayo en el Parque Central de Montevideo.

El 27 de agosto, en el sexto partido de la gira, los Vascos enfrentaron en Sportivo Barracas a un equipo combinado de los clubes uruguayos Nacional y Universal. Los equipos formaron de la siguiente manera:
Uruguayos: E. Casella; D. D'Agosti y A. Foglino; Rodriguez, Zingone y Ghierra; Naya, H. Scarone, C. Scarone, Sacco y Olivieri.
Vascos: A. Eizaguirre; D. Carreaga y N. Planes; J. Artola, J. Blausteguigoytia y A. Arrate; J. Echeveste, J. L. Zabala, M. López , C. Olaizola y E. Acosta.

Los uruguayos vencieron 3 a 1. Sacco en dos oportunidades y Olivieri marcaron para el vencedor, y M. Lopéz anotó el tanto de los españoles. Este fue el último partido que puso término a la gira de los Vascos por el Río de la Plata. Se había anunciado otro encuentro contra un equipo checoslovaco que por entonces se encontraba en Buenos Aires, pero hubo necesidad de suspenderlo a causa del mal tiempo. En general, en los partidos jugados por los Vascos no hubo muchas ocasiones para que la concurrencia se entusiasmara y ello se debió, más que a otra cosa, a la baja calidad del juego.

Cuando el team vasco aún se encontraba en Buenos Aires y no había dado término a su gira por el Río de la Plata, llegó a esta capital un conjunto de footballers checoslovacos del Teplitzer Fusball Klub de Bohemia (la institución más fuerte de Checoslovaquia Alemana) y del Vienna Wien Amateurs, que constituían un cuadro respecto a cuyo juego eficaz y lucido se tenían aquí muy buenas referencias. Además, había en ese equipo 8 jugadores internacionales y todo ello agregado a las manifestaciones hechas por los entrenadores y por el capitán del equipo, respecto al estilo que caracterizaba a los jugadores de aquel país, hicieron que en realidad se esperase el debut de los visitantes con explicable curiosidad.

El 6 de agosto de 1922 el Teplitser enfrentó a un combinado de la Asociación Argentina. No hay que decir que el field de Sportivo Barracas reunió de nuevo a una concurrencia muy numerosa cuyas esperanzas de ver un match agradable, exponente de buen juego, se vieron ampliamente cumplidas. Los capitanes de ambos equipos intercambiaron ramos de flores antes de iniciar el juego y el capitán checo, Kozeluh, abrazó al capitán del team local Calomino.
La formación de los equipos, a las órdenes del juez Gerónimo Repossi, fue la siguiente:
Argentinos: G. Magistretti; P. Bidoglio y A. Castoldi; H. Bassadone, J. Vigliola y F. Solari; P. Calomino, D. Chiessa, J. Gaslini, N. Rofrano y J. Rivet.
Checoslovacos: L. Guba; E. Sohns y C. Morway; G. Dohring, J. Banas y P. Mahrer; K. Bobor, F. Sedlacek, K. Kozeluh, R. Schroder y L. Polster.
Argentinos 1-1 Teplitzer (6 de agosto de 1922).
Un yerro de Banas, cometido cuando recién habían transcurrido 5 minutos desde que se dio comienzo a la lucha, resultó fatal para su team, pues obteniendo la pelota Gaslini corrió con ella y, a pesar de que el arquero se le arrojó a los pies, señaló el gol.
Argentinos 1-1 Teplitzer (6 de agosto de 1922). El gol argentino de Gaslini. 
Treinta minutos más tarde Schroder tomó un centro y dirigió un tiro, Magistretti se hincó a fin de anularlo pero la pelota pegó en un pié de Bidoglio originando el tanto del empate.
Argentinos 1-1 Teplitzer (6 de agosto de 1922). El gol checo de Schroder.
Con este score 1 a 1 terminó el partido. Los checoslovacos actuaron con tanta desenvoltura, fueron tan bien hechas sus combinaciones y tan rápidos los ataques, que el público se retiró del campo llevándose una impresión muy grata.

Para el segundo partido —el 13 de agosto de 1922— el interés de los aficionados había aumentado poderosamente, y por cierto que tal cosa aparecía perfectamente explicable. Se registró una concurrencia inusitada, estimada en alrededor de 40.000 espectadores. Esta situación presagiaba que el estadio ya no estaba en condiciones de albergar las multitudes que congregaba (como se probó un par de años más tarde).
Argentinos 1-1 Teplitzer (13 de agosto de 1922). Tribuna de la calle Perdriel.
Esta foto muestra el aspecto de la tribuna sobre la calle Perdriel del Club Sportivo Barracas, donde se verificó el partido con los checos. La fotografía fue obtenida dos horas y media antes de comenzar el encuentro y, como se ve en ella, ya los espectadores que sumaban varios miles habían tomado ubicación hasta en los carteles de reclame que allí existen, como también en los lugares que pudieran ofrecer alguna ventaja para presenciarlo. El entusiasmo suplió a la incomodidad que representaba la posición; muchas personas permanecieron cuatro horas y media trepadas en esos sitios, así como en los postes, árboles, pilas de ladrillos y tierra que eran amontonados donde había un espacio libre cualquiera. No se recuerda, después de los inolvidables encuentros disputados por el campeonato sudamericano de 1921, un entusiasmo tan grande por asistir a un partido de football, como el que originó el match entre los checoslovacos y el team de combinados argentinos que nos representará en la olimpiada a realizarse en Río de Janeiro con motivo del centenario de la Independencia de Brasil. El encuentro, una brillante jornada para el football de nuestro país, fue presenciado por cerca de 40.000 personas.

En la foto es posible divisar en el fondo el transbordador Urquiza, que cruzaba el Riachuelo a la altura de la avenida Patricios.
Transbordador Urquiza (circa 1944). Inaugurado en 1915 y desmantelado en los años 1960. Al fondo se ve otro transbordador (Saénz Peña), que cruzaba a la altura de la calle Garibaldi.
Los equipos formaron de la siguiente manera:
Argentinos: A. Tesoriere; A Celli y A. Castoldi; F. Chambrolin, J. Vigliola y E. Solari; P. Calomino, J. Libonatti, J. Gaslini, N. Rofrano y J. Chaves.
Checoslovacos: H. Hoffer; E. Sohns y F. Ridl; O. Dohring, J. Banas y P. Mahrer; K. Bobor, F. Sedlacek, K. Kozeluh, R. Schroder y G. Habershtrok.
Argentinos 1-1 Teplitzer (13 de agosto de 1922).
El partido terminó empatado en un gol. Libonatti marcó para los argentinos y Banas para los extranjeros. El segundo tiempo de este partido tuvo momentos de gran emoción. Celli y Castoldi se entendieron a las mil maravillas en este partido.
Argentinos 1-1 Teplitzer (13 de agosto de 1922). El gol argentino de Libonatti.
Como en el mes de septiembre de 1922 estaba prevista la disputa del Campeonato Sudamericano en Río de Janeiro —en ocasión de las fiestas del primer centenario de la independencia de Brasil— la Asociación Argentina con muy buen criterio aprovechaba los partidos con los checos para entrenar a los jugadores argentinos y combinar el team que habría de representarnos en el importante certamen.
Argentinos 1-1 Teplitzer (13 de agosto de 1922).
Argentinos 1-1 Teplitzer (13 de agosto de 1922).
En el tercer partido —el 20 de agosto de 1922— los bandos, a las órdenes del referí uruguayo Ángel Minoli, así se alistaron :
Argentinos: A. Tesoriere; A. Celli y A. Castoldi; F. Sarazíbar, F. Chambrolín y E. Solari; P. Calomino, J. Libonatti, J. Gaslini, N. Rofrano y M. de Césari.
Checoslovacos: H. Hofer; N. Goltze y C. Morway; O. Dohring, J. Banas y P. Mahrer; E. Haberstrok, F. Sedlacek, K. Kozeluh, R. Schroder y L. Polster.

El score señaló un nuevo empate —el tercero consecutivo— pero esta vez en 3 goles. Gaslini en dos oportunidades y de Césari marcaron para los argentinos, mientras que Sedlacek anotó los tres goles de los visitantes. Rofrano, de Césari y Libonatti tuvieron una actuación muy lucida en la incidencia que precedió al gol del primer empate. Rápida la acción, agradó sobremanera porque los tres forwards combinaron con muchísimo acierto sin perder tiempo y desconcentraron a la defensa adversaria. El tercer gol de los argentinos en este partido lo hizo Gaslini, al término de un ataque hecho no bien fue puesta en juego la pelota.

El 25 y 27 de agosto el equipo checoslovaco jugó sendos partidos en el Parque Central de Montevido con combinados uruguayos. Perdió ambos juegos; 2 a 0 el primero y 5 a 1 el segundo. Las derrotas sufridas por los footballers checoslovacos en Montevideo restaron interés al cuarto partido con los Argentinos, que se jugó en Sportivo Barracas el 3 de septiembre de 1922. Las formaciones de los equipos fueron las siguientes:
Argentinos: Gómez; Nóbile y Tettamanti; Loncan, Crovetto y Pierini; Loizzo, N. Vivaldo, Tarascone, C. Izaguirre y P. Polimeni.
Checoslovacos: H. Hofer; E. Goze y C. Morway; O. Dohring, E. Sohns y P. Mahrer; E. Bobor, F. Sedlacek, K. Kozeluh, R. Schroder y L. Polster.

Los visitantes se impusieron fácilmente, toda vez que marcaron 6 goles (3 de Schroder, 2 de Sedlacek y 1 de Koseluh), contra 3 goles de los argentinos (señalados por Izaguirre, Vivaldo y Tarascone). No agradó el partido pues no hubo jugadas que despertasen entusiasmo.

El 7 de septiembre los checoslovacos debían jugar su último match en Buenos Aires con un combinado uruguayo. Pero como los jugadores del vecino país no se embarcaron, la Asociación Argentina combinó un cuadro que, en realidad, por la circunstancia anotada hubo que improvisarlo en la cancha. Estas fueron las formaciones:
Argentinos: Ruiz; Vivaldo y Cherro; Sacarello, Power y Scruzzoni; Loizo, Rosado, Tarascone, de los Santos y Onzari.
Checoslovavos: H. Hofer; C. Morway y F. Riedl; O. Dohring, F. Sohns y P. Mahrer; E. Bobor, F. Sedlacek, K. Kozeluh, R. Schroder y L. Polster.

Vencieron los argentinos por 3 a 1 con goles de Onzari, Tarascone y Rosado. Para los checos anotó Sedlacek. Ocurrieron incidencias inesperadas en este último partido en Buenos Aires. El improvisado cuadro local venció tres veces la valla de los visitantes en el término de 15 minutos y el match, que se había iniciado ante perspectivas poco agradables, continuó desarrollándose en medio del mayor entusiasmo de los espectadores. Por ello, cuando terminó el partido los jugadores argentinos fueron sacados en andas y el guardameta Ruiz, de cuarta división, fue objeto de grandes manifestaciones de simpatía por su magnífico comportamiento.

El estadio de Sportivo Barracas se fue consolidado como el lugar preferido de los grandes encuentros futbolísticos. Por ejemplo, el 19 de noviembre de 1922 Newell's Old Boys de Rosario y Nacional de Montevideo jugaron aquí un partido amistoso que congregó una verdadera multitud.
Newell's Old Boys 1-0 Nacional de Montevideo (19 de noviembre de 1922).
Newell's Old Boys 1-0 Nacional de Montevideo (19 de noviembre de 1922).
La temporada de 1922 se completó el 17 de diciembre con el encuentro con Uruguay válido por la Copa Newton ante una concurrencia que llenó en su mayor parte las dependencias de Sportivo Barracas. Los cuadros estaban así constituidos:
Asociación Argentina: A. Tesoriere; A. Celli y F. Bearzotti; S. Médici, L. Fagiani y E. Solari; P. Calomino, H. Libonatti, A. Badalini, G. Sosa y J. Francia.
Asociación Uruguaya: M. Bloutas; A. Urdinarán y D. Tejera; A. Aguerre, G. Rodríguez y J. Bergolo; H. Scarone, H. Olivieri, C. Scarone, N. Casanello y Z. Saldombide.
Argentina 2-2 Uruguay. Copa Newton (17 de diciembre de 1922).
Habían transcurrido 6 minutos desde la iniciación del juego cuando Tejera rechazó débilmente la pelota, circunstancia que aprovechó Badalini para tomarla y hacer un tiro. Rebotó la pelota en el pecho de Urdinarán; el jugador argentino volvió a tomarla y con relativa facilidad venció a Beloutas, valiéndose de un tiro alto y cruzado.
Argentina 2-2 Uruguay. Copa Newton (17 de diciembre de 1922).
El empate se produjo a los 13 minutos, señalando el tanto correspondiente Carlos Scarone. Cinco minutos después Badalini anotó el segundo gol de los locales al impulsar la pelota con la cabeza. La valla uruguaya estaba desguarnecida en ese instante. Los uruguayos empataron nuevamente a los 11 minutos del segundo período. Saldombide dirigió un corner y Tesoriere, al querer alejar la pelota, la alojó en su propio arco.
Argentina 2-2 Uruguay. Copa Newton (17 de diciembre de 1922).
Terminó pues la lucha con el resultado Asociación Argentina 2-2 Asociación Uruguaya. Los visitantes se llevaron la Copa Newton, como era la costumbre en caso de empate.

La temporada de 1923 comenzó el 4 de marzo con el partido entre Huracán y Newell's Old Boys en el que se disputó la Copa Ibarguren de 1922, que anualmente enfrentaba a los campeones de las Asociaciones Argentina y Rosarina. En este partido se inauguró la tribuna oficial techada del estadio de Sportivo Barracas. Los equipos se alistaron de la siguiente forma:
Huracán: E. Kiessel; C. Nóbile y J. Pratto; M. Fontana, R. Vázquez y J. Scurzzoni; A. Loizo, J. B. Rodríguez, J. Laguna, A. Chiessa y C. Onzari.
Newell's Old Boys: B. Nuin; I. Bourguignon y A. Celli; A. Chambrolin, E. Celli y A. F. Salcedo; J. Libonatti, H. Libonatti, A. Badalini, T. Loyarte y F. Garrone.

El partido terminó empatado en 1 gol. Newell's abrió el marcador por intermedio de Loyarte y luego se perdió varios goles, incluso su arquero Nuin estrelló un penal en el travesaño. Sin embargo, terminó padeciendo el empate de Chiessa sobre el final del partido. Las brusquedades abundaron y esto quitó lucimiento a la lucha.
Huracán 1-1 Newell's Old Boys. Final de la Copa Ibarguren de 1922 (4 de marzo de 1923)
El desempate se jugó el 22 de abril de 1923 también en el field de Sportivo Barracas. Los equipos formaron de la siguiente manera:
Huracán: E. Kiessel; C. Nóbile y J. Pratto; M. E. Fontana, R. Vázquez y J. B. Scurzzoni; A. Loizo, J. Rodríguez, J. Caldera, A. Chiessa y C. Onzari.
Newell's Old Boys: B. Nuin; A. Celli y I. Bourguignon; A. Chambrolin, F. Salcedo y D. Correa; J. Libonatti, H. Libonatti, A. Badallini, E. Celli y F. Garrone.
Huracán 1-0 Newell's Old Boys. Desempate de la Copa Ibarguren de 1922 (22 de abril de 1923)
El partido de desempate tuvo las mismas características que el anterior, aún cuando no se abusó del juego brusco como en aquella ocasión. Huracán venció por 1 gol a 0, señalado por Chiessa tras recibir el rebote de un penal que Nuin le había atajado previamente. Los dos equipos emplearon tácticas distintas, siendo el local por momentos más peligroso y decidido.

Durante 1923, la Selección de la Asociación Argentina disputó en este estadio una nutrida serie de partidos internacionales.

El 20 de mayo de 1923 se disputó por primera vez la Copa Rosa Chevallier Boutell entre argentinos y paraguayos. El trofeo llevaba el nombre de la esposa del conocido sportsman F. H. Chevallier Boutell y fue instituido para que se jugase dos veces por año —partido y revancha— una temporada en Buenos Aires, la siguiente en Asunción y así sucesivamente. Los dos matches correspondientes al primer año de institución de la copa se disputaron en el estadio de Sportivo Barracas. Los equipos se alistaron de la siguiente forma:
Argentinos: G. Magistretti; J. Presta y R. Mutis; P. Capalvo, J. Vigliola y A. Argañaráz; A. Loiso, A. Chiessa, B. Saruppo, C. Izaguirre y B. Delgado.
Paraguayos: M. Denis; C. Menia y V. Paredes; A. Miranda, E. Díaz y H. Galeano; L. Capdevilla, R. Centurión Miranda, I. López, D. Lima y C. Elizeche Benítez.
Selección de Paraguay que ganó la Copa Rosa Chevallier Boutell en Buenos Aires en mayo de 1923.
Los paraguayos conquistaron el primer gol a los 23 minutos; Elizeche hizo un pase a la derecha frente al arco y Vigliola, al querer alejar la pelota, la introdujo en la red. El segundo tanto lo obtuvieron poco después por intermedio de López, quien dirigió un recio tiro esquinado y por elevación que restó toda chance a Magistretti. El triunfó correspondió pues a los paraguayos por 2 a 0, teniendo el cuadro vencedor como principales características la rapidez de acción y el entusiasmo de sus hombres.

El 25 de mayo de 1923 se jugó la revancha. Asistió poco público, tal vez porque el primer match no había satisfecho en cuanto se refiere a la actuación del team local. Así formaron los equipos:
Argentinos: A. Tesoriere; C. Nóbile y R. Mutis; J. Vigliola, R. Seregni y J. Presta; A. Loizo, A. Chiessa, E. Goin, C. Izaguirre y B. Delgado.
Paraguayos: M. Dennis; V. Paredes y R. González; G. Nessi, E. Díaz y E. Galeano; L. Capdevilla, R. Centurión Miranda, I. López, D. Lima y C. Elizeche.

Izaguirre señaló el único gol del encuentro a los 44 minutos del segundo tiempo en un ponderable esfuerzo que provocó gran entusiasmo en el público. Correspondió pues a los Argentinos la victoria por 1 gol a 0.

El 24 de junio de 1923 la Selección Argentina disputó con la de Uruguay la Copa Lipton en Sportivo Barracas. Los equipos se constituyeron de esta forma (en este match hubo muchos debutantes internacionales):
Argentinos: A. Tesoriere (Boca Juniors); L. Bidoglio (Boca Juniors) y R. Mutis (Boca Juniors); J. Evaristo (Sportivo Palermo), R. Seregni (Del Plata) y E. Solari (Nueva Chicago); P. Calomino (Boca Juniors), C. Izaguirre (Porteño). B. Saruppo (Sportivo Barracas), A. Chiessa (Huracán) y C. Onzari (Huracán).
Uruguayos: M. Beloutas (Universal); A. Nogués (Wanderers) y F. Uriarte (Lito); G. Rodríguez (Universal), A. Zibechi (Nacional) y J. Bergolo (Wanderers); A. Patiño (Rampla Juniors) L. Andrade (Bella Vista), H. Olivieri (Belgrano), A. Romano (Nacional) y P. Somma (Nacional).
Argentina 0-0 Uruguay. Los orientales ganaron la Copa Lipton por ser visitantes (24 de junio de 1923).
El partido fue interesante por momentos, pero ninguno de los equipos consiguió abrir el score, de suerte que éste señaló al final un empate en cero gol. Como era costumbre, el visitante se llevaba el trofeo en caso de empate.
Tapa de El Gráfico nº 209 del 30 de junio de 1923. Copa Lipton. Argentina 0-0 Uruguay (24 de junio de 1923)
El 15 de julio de 1923 las selecciones de las Asociaciones Argentina y Uruguaya volvieron a enfrentarse ante numeroso público en Sportivo Barracas para disputar la segunda edición del Gran Premio de Honor Ministerio de Relaciones Exteriores (Argentino). Los teams así se constituyeron :
Asociación Argentina: A. Tesoriere (Boca Juniors); L. Bidoglio (Boca Juniors) y J. C. Iribarren (Argentinos Juniors); J. Evaristo (Sportivo Palermo), R. Seregni (Del Plata) y E. Solari (Nueva Chicago); A. Loizo (Huracán), C. Izaguirre (Sportivo Palermo), B. Saruppo (Sportivo Barracas), A. Chiessa (Huracán) y C. Onzari (Huracán).
Asociación Uruguaya: P. Casella (Belgrano); A. Nogués (Wanderers) y F. Uriarte (Lito); G. Rodríguez (Universal), A. Zibecchi (Nacional) y J. Bergolo (Wanderers); P. Somma (Nacional), P. Ruffatti (Rampla Juniors), H. Olivieri (Belgrano), A. Romano (Nacional) y R. Morán (Nacional).

A los 20 minutos del primer tiempo Izaguirre señaló un gol en muy buen estilo. Esa ventaja fue afianzada a los 14 minutos del segundo tiempo por Onzari. Poco despúes Olivieri, con un golpe de cabeza, marcó el primer tanto uruguayo en un corner que dirigió muy bien Romano, y este jugador convirtió el segundo gol a continuación. El resultado del partido fue un empate en 2 goles.

Desde la visita del Torino en 1914 en vísperas de la 1ª Guerra Mundial, no había llegado al Río de La Plata otro equipo italiano; pero en 1923 vino a esta Capital el primer team del Genoa Cricket & Football Club que, como los otros cuadros extranjeros que le habían precedido, jugó varios partidos en Buenos Aires y Montevideo. En el momento de su visita el Genoa era el campeón vigente (e invicto) de Italia.

El 19 de agosto de 1923 el Genoa jugó su primer partido con un combinado de Zona Norte de la Asociación Argentina de Football, bajo cuyo patrocinio se efectuaron todos los encuentros. Al field de Sportivo Barracas asistió una concurrencia muy numerosa, ampliamente reveladora del interés con que se esperaba la presentación de los footballers italianos. Cuando estos aparecieron en la cancha se les tributó una cariñosa demostración de simpatía. El referí fue Gerónimo Repossi y los cuadros formaron así:
Norte: G. Magistretti; J. Resta y J. Iribarren; L. Evaristo, L. Vaccaro y E. Solari; J. Villagra, C. Izaguirre, E. Clarke, E. Calcano y P. Polimei.
Genoa: J. de Prá; D. Moruzzi y G. Bellini, O. Barbieri, L. Burlando y H. Leale; H. de Neri, E. Sardi, E. Catto, E. Santamaría y A. Bergamino.
Equipo de Genoa que perdió 2-1 con el combinado de Zona Norte (19 de agosto de 1923)
En un avance de los visitantes, realizado a los 15 minutos, Catto alcanzó a impulsar la pelota hacia la valla local; Magistretti se arrojó para detenerla pero Irribarren, al querer alejarla definitivamente porque Bergamino arremetía, la envió a la red.
Genoa 1-2 Combinado Zona Norte (19 de agosto de 1923)


Quince minutos más tarde se produjo el empate en magnífica forma, sin duda, toda vez que Izaguirre señaló un gol inmejorable. En el segundo tiempo, a los 14 minutos, Polimei señaló el gol en cuya virtud el team del Norte ganó por 2 a 1. En este partido se disputó una copa donada por el "Giornale de Italia" y medallas doradas por el Instituto Biológico Argentino.
Genoa 1-2 Combinado Zona Norte (19 de agosto de 1923)
El 2 de septiembre de 1923, y luego de dos postergaciones obligadas por el mal tiempo, el Genoa pudo hacer su segunda presentación midiéndose con el equipo combinado de la zona Sur, para disputar una copa donada por el Nuevo Banco Italiano. La lluvia que cayó durante el encuentro sólo cesó momentáneamente y arreció un poco sobre el final del partido, esto restó mucho público pues apenas 2.000 espectadores concurrieron al field de Sportivo Barracas. A las órdenes del referí Lorenzo Muzzio, los equipos formaron de esta manera:
Sur: A. Tesoriere (Boca Juniors); C. Nóbile (Huracán) y R. Mutis (Boca Juniors); S. Médici (Boca Juniors), R. Seregni (Del Plata) y M. Fortunato (Sportivo Barracas); A. Loizo (Huracán), A. Cerotti (Boca Juniors), J. C. Irurieta (Estudiantes de La Plata), A. de los Santos (Sportivo Dock Sud) y C. Onzari (Huracán).
Genoa: J. de Prá; D. Moruzzi y R. de Vecchi; O. Barbieri, L. Burlando y F. Romano; H. de Neri, E. Balloncieri, E. Catto, F. Moscardini y A. Bergamino
Genoa 1-0 Combinado Zona Sur (19 de agosto de 1923)
Los italianos obtuvieron el único gol del encuentro a los 22 minutos. Neri terminó una corrida con un centro ajustado que alcanzó Bergamino para tirar al arco. Nóbile rechazó la pelota y Tesoriere la obtuvo luego, cayendo, y esta circunstancia la aprovechó Catto colocado a 2 metros para conseguir el gol de la victoria con un tiro sesgado. El Genoa jugó mejor que el día de su estreno sorprendiendo agradablemente los pases de los forwards a pesar de encontrarse muy barrosa la cancha.

El 6 de septiembre de 1923 el Genoa se presentó en Montevideo ante un representativo de la Asociación Uruguaya que lo derrotó 2 a 1. El último match de la gira del Genoa se jugó el 9 de septiembre de 1923 contra un team combinado de la Asociación Argentina. Asistieron una 20.000 personas, encontrándose en el palco reservado el Presidente de la República, el Ministro de Italia, el Ministro de Relaciones Exteriores Dr. Ángel Gallardo y el de Guerra General Agustín P. Justo.
Tribuna oficial (9 de septiembre de 1923). Nótese que a los costados aún no se habían instalado tribunas de madera.

El Presidente Alvear en la tribuna oficial en el partido con el Genoa (9 de septiembre de 1923).
Terraplén de la Av. Iriarte (9 de septiembre de 1923). El público se apoya en el muro perimetral y se aprecia la cadena sujetada en postes. Nótese que en esa época aún no había un alambrado perimetral entre la tribuna y el campo de juego.
La publicidad de la foto anterior, es de una popular marca de cigarrillos de la época.
Publicidad de Cigarrillos Dólar (circa 1921).
A las órdenes del referí Servando Pérez, los cuadros formaron como sigue:
Argentinos: A. Tesorieri; L. Bidoglio y R. Mutis; S. Médici, R. Seregni y E. Solari; A. Loizo, A. Miguel, D. Tarascone, C. Izaguirre y C. Onzari.
Genoa: J. de Prá, R. de Vecchi y C. Bellini; O. Barbieri, L. Burlando y F. Romano; H. de Neri, E. Balloncieri, E. Santamaría, F. Moscardini y J. Girani.

Antes de iniciarse el partido ambos cuadros se colocaron en dos filas paralelas, entrando entonces al campo el Presidente de la República, Dr. Marcelo T. de Alvear, quien saludó a cada uno de los componentes de los equipos, dándoles la mano en medio de los aplausos del público. La pelota que se usó en el match fue arrojada desde un aeroplano por el piloto aviador Lignac. 
El presidente Alvear da el puntapié inicial del partido de la Selección Argentina con el Genoa (9 de septiembre de 1923). Detrás del Presidente se aprecia la balaustrada norte.
En el inicio del partido se presentó una curiosa situación, que hoy se ha convertido en leyenda. El Presidente de la República, Dr. Marcelo Torcuato de Alvear, fue invitado a dar el puntapié inicial del partido. Al parecer, una vez que el Presidente puso la pelota en juego, los jugadores argentinos continuaron la acción y marcaron un gol ante la azorada mirada de los jugadores visitantes. A pesar de los airados reclamos, el árbitro Servando Pérez convalidó la conquista. Se dice que también expulsó a Renzo de Vecchi, la estrella del Genoa apodada "Figlio di Dio" y que sólo la intervención del Dr. Alvear le permitió ser de la partida. Los italianos empataron a los 9 minutos mediante un golpe de cabeza de Santamaria, y el 1-1 fue el resultado final. Por inverosímil que resulte la historia, algo de verdad la sustenta. El diario La Prensa reportó lo siguiente: el Dr. Alvear fue invitado a iniciar la lucha poniendo en movimiento la pelota. Ambos equipos formaron en sus puestos y los italianos ocuparan el arco que mira al Norte. El Dr. Alvear impulsó la pelota hacia un lado del campo donde la recibió Balloncieri quien encaró una rápida acometida pero, al salirle Mutis a su encuentro, incurrió en foul contra éste. Tomado el free-kick por Mutis, Onzari recibió la pelota, efectuó un ataque por un lado del campo y eludió la intervención de Barbieri. Cuando lo creyó oportuno, pasó la pelota al centro del campo en donde la recibió Tarascone, quien eludió a Bellini y dirigió un potente tiro alto que el arquero de Prá no pudo detener. La pelota pegó en la arista inferior del travesaño y se alojó en la red, proporcionando el primer y único tanto de los argentinos cuando apenas había transcurrido un minuto de juego. Queda claro fue una situación irregular, pues el Presidente le habría pasado directamente la pelota a un jugador del Genoa sin que se repitiera, como correspondía, la salida desde el centro del campo.
Tapa de El Gráfico nº 220 del 15 de septiembre de 1923. El famoso gol de Tarasaconi.
El empate del Genoa se produjo a los 9 minutos del primer tiempo. A esta altura del match los italianos obtuvieron un corner muy bien dirigido por de Neri y Santamaría, con un golpe de cabeza, anidó la pelota en la red. En encuentro terminó empatado en un gol.
Argentina 1-1 Genoa (9 de septiembre de 1923).
Argentina 1-1 Genoa (9 de septiembre de 1923).
En este match se disputaron dos copas: una donada por el Príncipe heredero Humberto y la otra por el Ministerio de Relaciones Exteriores. En vista de la igualdad, se resolvió que la primera quedase aquí y la segunda la llevase el cuadro visitante. Demostró el Genoa ser, en conjunto, un buen cuadro, con un centre-half muy activo —Burlando— y una defensa superior al ataque, sin superar nunca el nivel habitual de los fuertes teams del Río de la Plata.

En octubre de 1923 el combinado de la Asociación enfrentó a una selección Paraguaya. Ambos equipos se preparaban para participar en el Campeonato Sudamericano de 1923 que se desarrolló durante noviembre en Montevideo.
Partido entre Argentina y Paraguay de preparación para el campeonato sudamericano de 1923 en Montevideo.
Para terminar la temporada de 1923, la Selección Argentina disputó con Brasil la Copa Roca (victoria 2 a 0 el 9 de diciembre). Esta fue la primera oportunidad en que el equipo nacional obtuvo este trofeo, pues había perdido en 1914 cuando el combinado de la Federación Argentina de Football disputó la Copa original y volvió a caer en 1922 cuando se jugó la nueva Copa instituida por la Asociación Argentina de Football.
Argentina 2-0 Brasil. Los locales obtuvieron la Copa Roca (9 de diciembre de 1923).
La temporada de 1924 también mostró una intensa y variada actividad. Entre el 16 de marzo y el 27 de abril se jugaron en este estadio tres de las cuatro finales (el 1er, 2do y 4to juegos) que disputaron Boca Juniors y Huracán para definir el campeonato de la Asociación Argentina (Boca obtuvo el título en tiempo suplementario).
Figurita de los cigarrillos Dólar, con una imagen de las finales en Boca y Huracán (circa 1924).
Tapa de El Gráfico con la foto de una de las dos primeras finales entre Boca y Huracán (12 de abril de 1924).
Equipo de Huracán (subcampeón), 27 de abril de 1924.
Equipo de Boca Juniors (campeón), 27 de abril de 1924.
El 5 de abril de 1924 Luis Ángel Firpo derrotó a Al Reich por KO en una pelea realizada al aire libre.

Tapa de la edición n. 249 de El Gráfico con la pelea Firpo-Reich (5 de abril de 1924).
El 25 de mayo de 1924 la Selección Argentina derrotó 4 a 0 a la de Uruguay en un partido por la Copa Newton. Entre junio y julio de 1924 se presentó en este estadio el equipo inglés Plymouth Argyle, que enfrentó en dos oportunidades a combinados argentinos y cerró su gira con un partido frente a una selección de jugadores porteños y rosarinos (al que otra vez asistió el Presidente Alvear).
El Presidente Alvear saluda a los jugadores argentinos y británicos que forman intercalados (20 de julio de 1924).
Porteños/Rosarinos 1-0 Plymouth Argyle (20 de julio de 1924).
Porteños/Rosarinos 1-0 Plymouth Argyle (20 de julio de 1924). Al fondo la balaustrada sur.
Tapa de El Gráfico nº 260 del 28 de junio de 1924. La foto está tomada en el arco de la Av. Iriarte. Se aprecia en el fondo la balaustrada norte (vestuarios) y la silueta de la iglesia del Sagrado Corazón.
El 21 de septiembre de 1924 jugaron en el Parque Central de Montevideo las selecciones de la Argentina y Uruguay (el campeón olímpico vigente). El partido terminó 1 a 1. Uruguay abrió el score a los 29 minutos por intermedio de Pedro Petrone, pero a sólo 5 minutos del final Argentina empató gracias a un gol de Domingo Tarasconi. La tapa de El Gráfico reflejó este hecho.
Tapa de El Gráfico nº 273 del 27 de septiembre de 1924.
El Gráfico escribió tras el empate: “Nos permitimos recalcar el punto aquel de que entre argentinos y uruguayos, sean o no campeones de tal o cual concurso, subsistirá siempre la igualdad de fuerzas que desde hace quince años viene constatándose en las luchas internacionales. Mañana, nosotros podremos ser campeones olímpicos y perder frente a los uruguayos. Se esperaba una superioridad manifiesta de los uruguayos. No ocurrió así sin embargo”. Incluso ante la alegría de algunas personas por haber igualado con el campeón olímpico, se preguntó “¿Desde cuándo nos hemos considerado tan poco, que un empate con los uruguayos constituye una victoria argentina?”

Sigue la película del partido jugado el 21 de septiembre de 1924 en el Parque Central de Montevideo, que provee una rara oportunidad de apreciar la magnitud que adquirían estos eventos en aquella época.



Una semana más tarde, el domingo 28 de septiembre de 1924, estaba prevista la revancha en el estadio de Sportivo Barracas. El público desbordó la capacidad del estadio e invadió el campo. El estadio tenía capacidad para 37.000 espectadores. Sin embargo, se vendieron 42.000 entradas (35.000 populares y 7.000 plateas). El diario "La Nación" estimó que había alrededor de 52.000 personas en el estadio al considerar invitados, socios y "colados".
Invasión del campo (28 de septiembre de 1924). Fuente: Caras y Caretas.
Invasión del campo (28 de septiembre de 1924). Fuente: Caras y Caretas.
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Luego de ingentes esfuerzos, la policía pudo finalmente despejar el terreno de juego y los equipos ingresaron al campo para dar inicio al partido.
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Selección Argentina que debía enfrentar a Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924). Imagen del inicio del partido antes de la suspensión.
Sin embargo, el árbitro uruguayo Ricardo Vallarino se vio obligado a interrumpir el partido a los pocos minutos, pues no fue posible contener a los espectadores que se aglomeraban alrededor del terreno de juego. Las siguientes fotos son elocuentes:
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Argentina - Uruguay (28 de septiembre de 1924).
Incidentes luego de la suspensión del partido (28 de septiembre de 1924) Fuente: Caras y Caretas.
El Gráfico resumió los hechos con estos conceptos: “Mentiríamos si dijésemos que nos ha sorprendido lo que ocurrió. Aún más, nos animamos a afirmar que cada uno de los asistentes al salir de su respectivo domicilio para encaminarse a la cancha preveía los acontecimientos. Se culpa a más de una autoridad el desborde de público. Hay quienes acusan a las autoridades de la Asociación de vender un número excesivo de localidades dando rienda suelta al deseo de lucrar. Otros atribuyen a la policía falta de vigilancia en la tarea de contener al público ubicado en las proximidades del estadio y que, en un momento dado, atropelló las puertas y escaló las paredes”. Fue un verdadero escándalo, con combates a pedradas que dejaron varios heridos, público dentro del campo de juego y, consecuentete, partido suspendido.

El partido se reprogramó para el jueves el 2 de octubre de 1924.
Vista exterior del estadio y la entrada principal sobre la Av. Iriarte 2870 (2 de octubre de 1924).
El campo de juego fue especialmente acondicionado con un alambrado perimetral, que pasó a denominarse "olímpico" en honor a los ilustres visitantes. También se restringió la venta de entradas. Se vendieron 15.000 populares y 5.000 plateas. De ese modo, con el agregado de los invitados, se llegó a una concurrencia de alrededor de 30.000 espectadores.
Tribuna oficial y tribunas de madera a sus lados. Se aprecia el alambrado olímpico. La gente en el extremo izquierdo de la foto está sentada sobre la terraza del vestuario. (circa 1924).
Vista general (2 de octubre de 1924). Fotografía aportada por @PabloKersevan (Pies de Calumin).
Tribuna oficial y balaustrada norte, construida sobre los vestuarios (circa (1924)

El público se protegió del extremo calor con pañuelos bajo sus sombreros (2 de octubre de 1924).
El público se protegió del extremo calor con pañuelos bajo sus sombreros (2 de octubre de 1924)
Nuevamente a las órdenes del árbitro uruguayo Ricardo Vallarino, los equipos formaron de la siguiente manera:
Argentina: Tesorieri; Adolfo Celli y Bearzotti; Médici, Fortunato y Solari; Tarascone, Ernesto Celli, Sosa, Seoane y Onzari.
Uruguay: Mazzali; Nasazzi y Uriarte; Andrade, Zibecchi y Zingone; Urdinarán, Scarone, Petrone, Cea y Romano.
Selección Argentina que enfrentó a los Olímpicos Uruguayos (2 de octubre de 1924). Parado con camiseta a rayas aparece Pedro Calomino, quien fue linesman en este partido.
El árbitro, Ricardo Vallarino, junto a los capitanes José Nasazzi (Uruguay) y Américo Tesoriere (Argentina). 2 de octubre de 1924
El Ministro de Guerra, Agustín P. Justo saluda al capitán uruguayo José Nasazzi (2 de octubre de 1924).
Gabino Sosa recibe el puntapié inicial del Ministro de Guerra Agustín P. Justo (2 de octubre de 1924).
Este collage de fotografías recrea el aspecto del estadio en aquel partido memorable del 2 de octubre de 1924:

A los 15 minutos del primer tiempo el argentino Cesáreo Onzari convirtió un gol directamente de un tiro de esquina en el arco de la calle Río Cuarto (FIFA había modificado el reglamento el 14 de junio de 1924 para darles validez). Al gol de corner también se lo comenzó entonces a denominar olímpico.
Secuencia del 1er. gol olímpico convertido en el arco de la calle Río Cuarto (2 de octubre de 1924).
Uruguay empató a los 29 minutos del primer tiempo por intermedio de Pedro Cea, pero Argentina desniveló el marcador a los 8 minutos del segundo tiempo mediante un gol convertido por Domingo Tarascone.
Segundo gol argentino, convertido por Tarasconi en el arco de la Av. Iriarte (2 de octubre de 1924). Obsérvese al espectador celebrando el tanto dentro del campo de juego.
El partido fue áspero y muy disputado. La incertidumbre sobre el resultado final se mantuvo hasta las postrimerías del match. Los argentinos acusaron a los uruguayos de juego brusco, del que fue víctima Adolfo Celli, quien sufrió fractura de tibia y peroné y debió ser reemplazado por Ludovico Bidoglio. Cabe notar que este reemplazo se debió a una cortesía de los visitantes, pues la reglamentación vigente no preveía el ingreso de un suplente. Los uruguayos se quejaron de la incultura del público argentino, que agredió a los jugadores con piedras y botellas.
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina finalmente ganó 2 a 1, pero Uruguay se retiró del campo en el minuto 86 disconforme con el comportamiento del público.
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
Argentina 2-1 Uruguay (2 de octubre de 1924).
La selección uruguaya abandona el campo de juego (2 de octubre de 1924).
Las palabras de El Gráfico nos remiten al clima que se vivió durante aquel accidentado partido: “Pocas veces hemos experimentado en un campo de juego la impresión dolorosa, de desconcierto, que sufrimos ante el epílogo que tuvo el encuentro. Las escenas de guerrillas entre los campeones olímpicos y el público, aquella otra de Scarone luchando a brazo partido con los agentes de policía, procurando impedirle que abandonase el field, no tienen precedente en las luchas internacionales rioplatenses. De cómo se pudo llegar a esa exaltación y falta de buen tino, es lo que no nos explicamos, y si buscamos su origen debemos decir en honor a la verdad, que lo encontraríamos por igual en la conducta de ambas partes. No de otra manera se explica el juego algo brusco de los visitantes cuando comprobaron el poder del team argentino, como tampoco se explican las botellas y piedras que por tal causa les fueron arrojadas, sobre todo aquellas primeras dirigidas al arquero Mazali, que ninguna participación tenía en las violentas intervenciones de sus compañeros. La nota máxima de la locura diéronla la casi totalidad de los campeones olímpicos dejando de jugar para entregarse a una verdadera batalla con el público. Cuando los uruguayos abandonaron la cancha, los hombres del team argentino fueron detrás de ellos a fin de pedirles que cambiaran de actitud. No habiendo obtenido resultado su intervención, volvieron para cumplir con el reglamento que obliga a permanecer en el field hasta expirado el tiempo de juego”.
La selección argentina saluda al público al término del partido (2 de octubre de 1924).
Este fue el primer partido de fútbol que se transmitió por radio en Buenos Aires, a través de LOR Radio Argentina, emisora pionera que transmitía desde 1920. En la transmisión intervinieron como organizadores Horacio Martínez Seeber, Alfredo Tonazzi, Oscar Péndola y Teodoro Prieto, quien a la sazón era el dueño de la radio. También participó el Dr. Enrique Susini (responsable en 1920 de la primera transmisión de radio en la Argentina), quien tomó a su cargo el control de la estación para estar pronto a cualquier inconveniente.
Escena del partido entre Argentina y Uruguay (2 de octubre de 1924). La foto está tomada desde la terraza de los vestuarios de Iriarte y Luzuriaga (balaustrada norte).
Los relatos estuvieron a cargo de Horacio Martínez Seeber, un radioaficionado interesado en el periodismo y Atilio Casime, cronista del diario Crítica, quienes narraron el partido desde una tarima ubicada sobre la terraza de los vestuarios. Martínez Seeber era un profundo conocedor de los aspectos técnicos de la radiotelefonía y tenía la licencia oficial de radioaficionado nº 1. Instaló 3 micrófonos: uno para él, otro para Casime y un tercero de ambiente para registrar el bullicio del público.
Desde la balaustrada norte (terraza del vestuario de Iriarte y Luzuriaga), se trasmitió por radio el partido entre Argentina y Uruguay del 2 de octubre de 1924 (esta foto es del 30 de octubre de 1921).
Para mayor complacencia del público oyente, en los diarios se publicó el campo de juego subdividido en pequeños cuadrados numerados, para que el relator pudiera decir que la pelota iba de tal a cual cuadro y las personas poco entendidas tuvieran cierta idea de cómo se desarrollaba el juego.
Reproducción de la cuadrícula del campo, publicada por Caras y Caretas (junio de 1936).
En 1925 se jugaron en el estadio de Sportivo Barracas 3 partidos del Campeonato Sudamericano (los otros 3 se disputaron en la flamante cancha de Boca en Brandsen y Del Crucero). En ese torneo sólo participaron las selecciones de Argentina, Brasil y Paraguay. Se jugó con el sistema de todos contra todos en 2 rondas. En el último partido, el día de Navidad, Argentina empató en 2 goles con Brasil en la cancha de Barracas y obtuvo el campeonato por segunda vez.
Argentina 2-2 Brasil (25 de diciembre de 1925). Campeonato Sudamericano.
Equipo argentino que obtuvo el Campeonato Sudamericano (25 de diciembre de 1925).
Vista general (25 de diciembre de 1925). Foto aportada por @centrojas.
A mediados de 1926 se presentó en Sportivo Barracas el Real Deportivo Español, con su arquero el divino Zamora. Derrotó por 1-0 en sendos partidos a los combinados Norte y Sur, y empató 2 a 2 con la Selección Argentina el 9 de julio.
Programa del partido entre el Combinado Norte y el Real Deportivo Español (27 de junio de 1926).
Formación del Español ante el Combinado Norte (27 de junio de 1926).
La gira del Español tuvo amplia difusión. Incluso los cigarrillos Dólar incluyeron las fotos de los jugadores del club catalán en la figuritas que promocionaban sus productos
Figuritas de los cigarrillos Dólar con los jugadores del Español de Barcelona (circa 1926).
En agosto de 1926 se disputó en esta cancha el partido desempate del campeonato de 1925 de la Asociación Argentina de Football, entre Huracán y Nueva Chicago. El partido terminó empatado en 1 gol, pero no se jugó el tiempo suplementario. Finalmente el título fue otorgado a Huracán
Huracán 1-1 Nueva Chicago. Desempate por el título de la AAF (22 de agosto de 1926).
A fines de agosto de 1926 Sportivo Barracas se desafilió de la Asociación Argentina y volvió a militar en la Asociación Amateurs, donde sólo disputó partidos de la Copa Competencia. A fines de 1926 se reunificaron la entidades rectoras y Sportivo Barracas fue uno de los 8 clubes de la Asociación Argentina que quedó entre los 34 equipos que integraron la 1ª división de la nueva Asociación Amateurs Argentina de Football.
Tribuna oficial (circa 1926).
En noviembre de 1926 la Selección Argentina enfrentó en este estadio al Association Football Club de Perú, el primer representante de ese país que jugó en Buenos Aires.
Argentina 5-1 Association F. C. Perú (7 de noviembre de 1926). Combinado argentino.
Argentina 5-1 Association F. C. Perú (7 de noviembre de 1926). Equipo peruano.
Argentina 5-1 Association F. C. Perú (7 de noviembre de 1926).
En julio de 1927 el Real Madrid jugó en este estadio su primer partido fuera de Europa (empate 0 a 0 con la Selección Argentina el 9 de julio).
Argentina 0-0 Real Madrid (9 de julio de 1927). Combinado Argentino.
Argentina 0-0 Real Madrid (9 de julio de 1927). Equipo español.
El 20 de mayo 1928 jugó aquí el Motherwell escocés. Perdió 3 a 2 con el Combinado Argentino (compuesto por jugadores de equipos de la Capital Federal).
Capital 3-2 Motherwell (20 de mayo de 1928).
Combinado de Capital que derrotó 3 a 2 al Motherwell (20 de mayo de 1928). El cartel de "Una Nueva y Gloriosa Nación" alude a una exitosa película muda de argumento patriótico que se proyectaba en la época.
Afiche de la película Una Nueva y Gloriosa Nación (circa marzo de 1928). La producción fue argentina, pero se filmó enteramente en Hollywood con actores norteamericanos.
El 4 de agosto de 1928 se presentó aquí el F. C. Barcelona español, que perdió 3 a 1 con la Selección Argentina.
Argentina 3-1 Barcelona (4 de agosto de 1928). Al fondo la tribuna colmada sobre la calle Pedriel. El cartel de "Una Nueva y Gloriosa Nación" de la foto anterior, ya había sido reemplazado por el más terrenal de "Ligas Chantecler".
Argentina 3-1 F. C. Barcelona (4 de agosto de 1928). Al fondo la tribuna oficial.
En el partido con el Barcelona la Selección Argentina lució una original camiseta de seda con un escudo nacional bordado.
Camiseta usada por Roberto Cherro de la Selección Argentina en el encuentro frente al Barcelona del 4 de agosto de 1928.
Estas camisetas fueron fabricadas especialmente para estos partidos por la firma  Masllorens Hnos, de inmigrantes catalanes y que tenía su fábrica en Avellaneda.
Publicidad de Masllorens Hermanos (circa 1930).
Tribuna oficial de Sportivo Barracas (circa 1928).
En julio de 1929 se presentó en este estadio el Torino de Italia, que fue batido en la ocasión por el combinado de la Asociación Argentina.
Ingreso del Torino al campo (28 de julio de 1929). En el fondo se aprecia a los espectadores que están sentados en el techo de la balaustrada norte, debajo de la cual estaban los vestuarios.
Asociación Argentina 1- 0 Torino (28 de julio 1929).
La siguiente foto fue tomada durante el partido del Torino el 28 de julio de 1929. Puede verse al fondo la flamante planta automotriz de General Motors inaugurada ese mismo año. El característico tanque de agua es hoy mudo testigo de aquellas memorables jornadas.
Tribuna oficial durante el encuentro del Torino (28 de julio de 1929). En el fondo se aprecia la planta de General Motors inaugurada ese mismo año.
Viejo tanque de agua de la ex-planta de General Motors en Barracas (circa junio de 2014).
Durante la década de 1930 el notable maratonista argentino Juan Carlos Zabala (el ñandú criollo), campeón olímpico en Los Ángeles en 1934, vestía la camiseta de Sportivo Barracas.
Juan Carlos Zabala con la divisa de Sportivo Barracas (cica 1930).
A principios de la década de 1930 el campo de deportes de Iriarte y Luzuriaga también se usaba para otras disciplinas, entre las que se contaban el hurling, el rugby y el basquetball.
Equipo de Hurling de Sportivo Barracas (circa 1929).
Equipo de Rugby de Sportivo Barracas frente a una de las tribunas de su estadio (circa 1929).
Cancha de Basquet ubicada en la esquina de las calles Luzuriaga y Río Cuarto (circa 1929).
En aquel tiempo la sede social de la Av. Iriarte también contaba con importantes instalaciones, entre las que destacaban la pileta de natación y la cancha de pelota paleta.
Cancha de pelota paleta de Sportivo Barracas (circa 1930)
Pileta de Natación de Sportivo Barracas (circa 1930)
Pileta de Natación de Sportivo Barracas (circa 1930). Foto aportada por @Centrojas
Al comenzar el profesionalismo en 1931, Sportivo Barracas se mantuvo en la Asociación Argentina de Football (Amateurs y Profesionales). En 1932 se adjudicó el campeonato de esta liga amateur, que sumó al obtenido en 1922 en la Copa Competencia Jockey Club (sus dos títulos en 1ª división).
Equipo de Sportivo Barracas  campeón de 1ª división de la Asociación Argentina de Fútbol en 1932
La representación internacional ante la FIFA la mantuvo la Asociación Argentina de Fútbol. El 4 y 9 de julio de 1931 se disputaron en este estadio dos partidos con Paraguay validos por la Copa Rosa Chevallier Boutell que obtuvo la Argentina (empate en 1 en el primero y victoria 3-1 en el segundo).
Selección Argentina que obtuvo la Copa Rosa Chevallier Boutell (9 de julio de 1931).
Selección de Paraguay que disputó la Copa Rosa Chevallier Boutell (9 de julio de 1931).
El 15 de mayo de 1932 se disputó el último encuentro internacional de la Selección Argentina en el estadio de Sportivo Barracas. En un partido de carácter amistoso, Argentina venció 2-0 a Uruguay. Este fue el primer partido entre los tradicionales rivales del Río de la Plata luego de la final del campeonato de Mundo de 1930 disputado en Montevideo (y al cabo de la cual la Asociación Argentina rompió relaciones con su par uruguaya).

Como la Asociación Argentina de Fútbol tenía la representación ante la FIFA, en 1934 se envió al mundial de Italia un equipo representativo de esta liga amateur. La siguiente foto muestra uno de los entrenamientos de este equipo en el estadio de Sportivo Barracas (que ya presentaba evidentes señales de deterioro).
Entrenamiento de la selección argentina que se preparaba para participar en la Copa del Mundo de 1934.
En 1935 se reunificaron las ligas y los equipos amateurs, entre los que se encontraba Sportivo Barracas, conformaron la 2ª división.
Foto aérea del estadio de Sportivo Barracas (circa 1935) poco tiempo antes de su desafiliación.
En 1937 Sportivo Barracas descendió a 3ª división, por lo que en 1938 se desafilió.
Último partido (oficial): 11 de diciembre de 1937. Sportivo Barracas 4 - Sportivo Buenos Aires 3.
Foto aérea de Barracas (circa 1937), en la que se indicó la ubicación de diversas canchas de la zona.
Este es el aspecto exterior de la cancha de Sportivo Barracas en 1939, poco tiempo después de su desafiliación de la Asociación del Fútbol Argentino
Esquina de Iriarte y Perdriel (circa 1939).
En 1942, el club Sportivo Barracas perdió la posesión de los terrenos de Iriarte y Luzuriaga.
Vista aérea (circa 1937). Este fue el estado final del estadio antes de su demolición. Aún se pueden ver las gradas de tierra, el edificio de los vestuarios y los cimientos de la tribuna techada.
Vista del predio sin estadio y con cartel de loteo (circa septiembre de 1942). Aún es posible divisar el terraplen con escalones que rodeaba el campo y la salida del vestuario en plena demolición.
En su edición del 18 de septiembre de 1942, la revista El Gráfico despidió al viejo estadio con el siguiente artículo de Ricardo Lorenzo Rodriguez (Borocotó):El palquito, las tribunas, todo se fue yendo en la vieja cancha de Sportivo Barracas, escenario de partidos inolvidables. Y ahora, en estos días, se fueron llevando lo que aún quedaba: el edificio de dos vestuarios. Pero de entre los escombros surgen recuerdos que aún perduran. Hace tiempo se llevaron las tribunas, y en la vieja gramilla de Sportivo Barracas jugaban teams de casas comerciales, de esos que se dicen: "a mi, señor Rodríguez, pásela, señor Martínez." Pero aún quedaba la vieja edificación del vestuario, aquella del corredor con techito bajo y por donde pasaron tantos cracks. En estos días penetró la piqueta reduciendo todo a escombros. Fueron cayendo los vestuarios, desmoronándose las apiladas de ladrillos, y entre el polvo de cal fueron emergiendo los recuerdos.
¿Te acordás? Aquí perdieron los olímpicos uruguayos en 1924. Fue el match más memorable en la historia del fútbol rioplatense. Acababan los uruguayos de ganar en París el Campeonato Olímpico de fútbol, produciendo extraordinario asombro. Nuestros vecinos abrieron brecha en el Viejo Mundo causando sensación con el tipo de juego rioplatense hecho en base de capacidad y virtuosismo, en una maravillosa amalgama de técnica y belleza. Luego de ganar en 1923 el campeonato sudamericano, meses más tarde iniciaron la cruzada exitosa por España, culminando en París con el titulo de campeones olímpicos. Vueltos a su tierra, se programaron dos matches: uno, en Montevideo; el otro, en Buenos Aires. En el primero se registró un empate de un tanto; en el segundo, ganaron los argentinos por dos a uno en cotejo sumamente equilibrado.
Nos contaba días pasados Mario Fortunato: "no creo que en la historia del fútbol uruguayo haya existido algún team mejor que ese que vimos aquí en el match memorable. Jugó muy bien pese a que venía de haber abandonado su entrenamiento y siguiendo una serie de festejos. Perdió por dos a uno en partido sumamente parejo y en el cual nuestros rivales eran los que arriesgaban, pues nosotros nada teníamos que arriesgar. Para los argentinos era un partido más. Para los adversarios, exponer un título ganado después de una magnifica cruzada. Ahora que han pasado tantos años y que ya aquella ansia de ganar ni se recuerda, estimo que el team uruguayo era muy bueno y que jugó muy bien. Además, perdió ante el tradicional adversario, ante quien tenía bien probados derechos para discutirle un triunfo. Quiero explicar que perdió ante alguien".
Fuera del resultado, otras razones influyeron para que ese match fuera memorable. En primer lugar, que jugaba aquí por vez primera un team campeón olímpico. Eso ya de por sí hubiera bastado para hacer perdurable el recuerdo. Pero hay detalles importantísimos: en ese match y antes de finalizar el primer tiempo, Adolfo Celli se fracturó una pierna. Entró Bidoglio a reemplazarlo y fue el día de su consagración. En ese partido Onzari marcó un gol directo de corner. Días antes se había aceptado internacionalmente que era válido el gol directo de tiro de esquina sin que nadie tocara la pelota. El referee uruguayo Ricardo Vallarino, que dirigió el encuentro, puso aquí en vigencia la modificación mencionada y de ahí viene la denominación de “gol olímpico” al directo de corner. El partido debió jugarse un 28 de septiembre, pero fue tal la afluencia de público que penetró a la cancha limitándola. Por esa circunstancia se suspendió el juego a los pocos minutos y se disputó el lance cuatro días después, colocándose entonces un alambrado entorno al field. Por eso al alambrado que ahora circunda los campos de juego se lo llama “olímpico”. Ya ven cuantas cosas, además de la importancia del partido y el resultado favorable para los nuestros, determinaron que nunca se olvidara ese estadio.


Tapa de El Gráfico nº 275 del 11 de octubre de 1924. Adolfo Celli se recupera de su fractura.
El loteo del terreno incluyó la apertura de la calle Río Limay en el sentido longitudinal del campo de juego. Por lo tanto, cada vez que hoy se circula por esta calle, entre Iriarte y Río Cuarto, se pasa literalmente debajo del arco en el que se convirtió el primer gol olímpico. Cabe reflexionar si no se justificaría cambiar el nombre de esta calle, para que este histórico hecho no caiga en el olvido.
Situación comparativa del predio de Sportivo Barracas en 1938 y 2008.
Foto-montaje de la ubicación aproximada del arco del primer gol olímpico (circa junio de 2014).
En el Parque Pereyra hay un monolito con una placa recordatoria, es el último testimonio que da cuenta de la presencia del estadio en el barrio.
Placa en el Parque Pereyra que recuerda el estadio de Sportivo Barracas en Iriarte y Luzuriaga.
El club Sportivo Barracas se re-afilió a la AFA en 1967. A partir de 2016 compite en el campeonato de 1ª C (cuarta categoría), pues en 2015 obtuvo el campeonato de la 1ª D.

24 comentarios:

  1. Una gran pena,que terminara de esta manera,no soy de Barracas pero soy argentino,con sentimiento de pertenencia,tenia todo para ser un grande de verdad,de un lado los clubes de la boca,por el otro los de avellaneda,ademas los de parque patricio y boedo,y su clasico rival,una verdadera lastima haber perdido a este club...

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  2. escelente relato me emociona que gante como ustedes recuerden el pasado ,con fotos y videos ineditos pensar que paso en 1921 y 1924 ,muchisimos años que hermosaa cancha ,tendria que volver a barracas el estadio

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  3. Excelente el artículo, muy interesante y muy bien documentado.
    Los invito a ver algunas figuritas de Sportivo Barracas y demás clubes del futbol argentino.
    Saludos
    http://www.figuritasdefutbol.com.ar/

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    1. Recomiendo a aquellos interesados que visiten la página de figuritas del fútbol.
      El sitio es muy prolijo y se pueden recorrer las figus por colección o consultar por equipo. Por ejemplo, acá encontrarán las de Sportivo Barracas: http://www.figuritasdefutbol.com.ar/equipo-sportivo-barracas/

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  4. Excelente, felicitaciones por este gran trabajo y muchísimas gracias por compartirlo!! Saludos!

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  5. Excelente recopilación, siempre me preguntaba dónde estaría ese estadio mítico, fundacional del fútbol argentino. Magnífica historia.

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  6. Estuve haciendo revisión de estos antiguos estadios junto al blog y es una linda oportunidad de recordar la historia del fútbol argentino, así como de los orígenes de la ciudad. El año pasado estuve caminando por esas calles de Barracas con una guía T y anotaciones para encontrar aquellos 2 estadios de Sp. Barracas. El lugar es precioso con la Iglesia y el parque Leonardo Pereyra. Es como un oasis escondido, abría que recordar también al estadio.

    Dejo la dirección de mi blog con crónicas de viejos partidos de los mundiales.
    http://mundialesyotros.blogspot.com.ar/?view=flipcard

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    1. Recomiendo que visiten el blog de Marcelo, donde es posible repasar las crónicas de todo el Mundial 1966 en Inglaterra (promete que pronto publicará las del Mundial 1970 en México). De a poco llegará a nuestro 1978.

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  7. Espectacular recopilación me emocione mucho yo soy nacido en Barracas en esas calles soy hincha del clásico Rival de Sportivo soy de Barracas Central que se fundo antes en 1904 a pocas cuadras de ese lugar pero admiro la historia de Sportivo Barracas yo creo que Sportivo Barracas y Barracas Central si no hubieran pasado por distintos problemas que llevaron casi a sus desaparición hoy deberían ser los dos equipos mas grandes del Futbol Argentino de mayor historia y convocatoria mas grandes que Boca y River !! BARRACAS FUE LA CUNA DEL FUTBOL ARGENTINO !! A LA CARGA BARRACAS !!! Felicito a quienes armaros este espectacular material historico !!!

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  8. Excelente!! Soy un admirador de su trabajo!! Quería Felicitarlo y precios gustarle si tendría más información (resultados y alineaciones) del triangular inaugural disputado entre Sportivo Barracas, Newell's Old Boys y Tiro Federal (ambos de la ciudad de Rosario) desde ya muchas gracias!!

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    1. Gracias por el apoyo. Acá te mando algunos datos del partido inaugural:

      El 14 de julio de 1920 se inauguró el estadio de Sportivo Barracas, en Iriarte y Luzuriaga. Jugaron Newell’s y Tiro Federal, ambos de Rosario.

      Newell’s: Bernardino Nuin, Isidoro Bourguignon y Adolfo Celli; Alfredo Chabrolín, Filedolfo Salcedo y Adolfo Grenón; Julio Libonatti, Umberto Libonatti, Atilio Badalini, Ernesto Celli y Ernesto Orco.

      Tiro Federal: Lorenzo Colombo, Roberto Cochrane y Juan Cochrane; Vicente Faggiani, Santiago Mourgoux y Ernesto Faggiani; Eduardo Bonzi, Gerardo Waelkens, Juan Francia, Carlos Guidi y Antonio Pimentel.

      Ganó NOB 1 a 0, con gol de Badalini a los 30’ del primer tiempo.

      Curioso el caso de Adolfo Celli, quien jugó en el partido inaugural de este estadio, el mismo en el que en 1924 se fracturó la pierna frente a los olímpico uruguayos, lesión que lo obligó a abandonar la práctica activa del fútbol.

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  9. Buenísimo gracias por la información!! Los otros partidos del triangular se jugaron ?

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    1. Me parece que no fue un triangular y solamente se jugó el partido entre los equipos rosarinos.

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  10. Una se transporta en el tiempo leyendo los relatos e imaginando con las fotos haber estado en esos lugares ...en la década del 70 hacía gimnasia en lo que llamabamos el parque Pereira ..predio sobre Velez Sarfield pegado a la Iglesia ..y por lo tanto transitaba por esas calles y lugares con total desconocimiento de esas historias . Soy amante de las historias futboleras ...tengo mi blog de mi club de mis amores RP -.. que lo comparto con uds. si lo quieren visitar http://riverplatehistoricos.blogspot.com.ar/
    Saludos de un futbolero apasionado
    Me encanta el blog viejosestadios..uno de los mejores que he visto

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  11. Fabuloso! Jamás encontre tanta información escrita y gráfica sobre el estadio de Sportivo Barracas.
    No tengo dudas de que el gran error de esta institución fué no aceptar la participación en el Profesionalismo en 1931.
    De haber sido así, hoy sería un grande de verdad.
    Cuánta historia perdida, que pena.
    Hoy pelean por el reducido en la Primera C.
    Mucha suerte Sportivo, y que puedan volver a tener un estadio.

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  12. Igualmente puede ser que no haya sido elegido para la liga profesional y que hayan optado por seguir en la asociación amateur. Tuvieron en cuenta distintos aspectos como cantidad de socios, infraestructura, capital, etc. Quizá alguien sepa aclararlo.

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  13. Como amante del deporte mas hermoso del mundo, quiero felicitar a los responsables de tan excelente sitio. Increíble la documentación gráfica.

    Muchas gracias por tan noble esfuerzo

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  14. Un viaje en el tiempo a través de "viejos estadios"....historias imcreibles,partidos con equipos equipos impensados,de diferentes partes del mundo,el público porteño desbordando cada partido que se presentaba en el estadio del SPORTIVO BARRACAS!!!....
    Fué muy grato, conocer éste aporte a la historia del Fútbol Agentino.gracias y GLORIA A UN GRANDE. «SPORTIVO BARRACAS»

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  15. Sigo revisitando el sitio una y otra vez y voy encontrando detalles para corregir. En la foto del 9 de septiembre de 1923 dice "Terraplén de la Av. Iriarte ".Sin embargo es el de Perdriel, que es la tribuna lateral que lleva el cartel de publicidad.En la Av. Iriarte está ubicada la Tribuna oficial. Espero aceptes futuras correcciones para que la página quede más precisa. Veo que le vas agregando más contenido, se agradece.

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    1. Te agradezco tu interés. Te aseguro que todos los comentarios y correcciones son tenidos en cuenta, pues es mi intención que la página quede lo más precisa posible. Estoy convencido de que aún quedan muchas imperfecciones por corregir. Sin embargo, la orientación de las tribunas no es una de ellas. La tribuna oficial se desarrollaba a lo largo de la calle Luzuriaga. Las cabeceras daban a la calle Río Cuarto (la Sur) y la Av. Iriarte (la Norte). La tribuna lateral frente a la Oficial se desarrollaba a lo largo de la calle Perdriel. En cuanto a la foto que originó tu comentario, el cartel de cigarrillos Dólar estuvo en la cabecera de Iriarte, como puede verse en la foto del Presidente Alvear un par de imágenes mas abajo. Quedo a tu disposición por si considerás necesaria alguna aclaración adicional. Saludos.

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    2. Es cierto, la referencia que tenía (y que puse mal en el comentario) es que sobre Luzuriaga está la tribuna oficial y sobre Perdriel hay uno o dos carteles de publicidad. Sobre la Av. Iriarte queda el sector de ingreso. Ya de por sí es engorroso reconocer cada calle y avenida, con el agregado de que cerca de ahí está la Av. Vélez Sarsfield. Sigo viendo el blog, saludos.

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    3. En esta entrada comentó detalles de los carteles de propaganda del Stadium de Sportivo Barrcas, y en particular los de la calle Perdriel (que suelen aparecen en la viejas fotos).
      http://viejosestadios.blogspot.com.ar/2017/02/los-carteles-en-sportivo-barracas.html

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    4. Los carteles de publicidad abren todo un tema nuevo. Por lo que se suele ver en las fotos en general, la publicidad acompañó el camino al profesionalismo desde los años '20, ya que los años '10 todavía era una época netamente amateur.

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