Introducción

El fútbol organizado en la Argentina se desarrolla de manera ininterrumpida desde 1893. Durante los primeros 40 años se sucedieron una serie de escisiones y fusiones de las entidades rectoras, a medida que se popularizaban el juego y el espectáculo.
Evolución de las diferentes asociaciones de fútbol en la Argentina
Entre 1920 y 1930 se construyeron en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores importantes estadios de fútbol con una capacidad promedio superior a los 40.000 espectadores. La tipología preferida era un estructura reticulada de perfiles metálicos ligeros en la que se montaban tablones de madera dura. Estas construcciones presentaban varias ventajas:
- su costo era acotado. Buena parte de los materiales (principalmente la madera) eran de fabricación nacional;
- su instalación era simple. No requería conocimientos ni tecnologías sofisticadas;
- su montaje era rápido. Esto permitía adecuar con celeridad la capacidad de los estadios que se veían literalmente desbordados por el creciente entusiasmo de la afición;
- se podían desmontar. Muchos de las instituciones no eran propietarias de los terrenos en los que construían sus estadios, por lo que podían mudar sus instalaciones;
- las gradas eran aptas para ver los partidos de pié. En esos tiempos la mayoría de las tribunas no tenían asientos. La platea solía ubicarse en la zona baja alrededor del campo de juego.

Estas canchas fueron testigos del pasaje del amateurismo al profesionalismo.
Diario de la época (mayo de 1931)
La siguiente recopilación comprende los estadios de los 18 clubes que en mayo de 1931 fundaron la Liga Argentina de Fútbol.
Clubes fundadores de la Liga Argentina de Fútbol (circa 1936).
También se incluyó una detallada descripción del estadio de Sportivo Barracas, cuyo mítico reducto no sobrevivió a la profunda transformación que desencadenó la introducción del fútbol rentado.
Declaración del profesionalismo (18 de mayo de 1931).
Los clubes de mayor convocatoria reemplazaron gradualmente sus estadios de tablones por construcciones de cemento armado. El pionero fue Independiente en 1928, seguido por River Plate en 1938, Boca Juniors en 1940, Huracán en 1947, Racing Club en 1950 y Vélez Sarsfield en 1951.

Desde la década del '50 las canchas de madera fueron sinónimo de las instituciones más modestas, con excepción de San Lorenzo, cuyo estadio de tablones fue el más grande construido en la Argentina con una capacidad superior a los 75.000 espectadores.

A fines del siglo XX se terminaron de desmontar los últimos estadios de tablones. En muchos casos fueron (y están siendo) reemplazados por tribunas de cemento en la misma ubicación.

En la paginas siguientes (ordenadas luego de la de Sportivo Barracas según la posición ocupada en el campeonato de 1931), se recopilan datos y fotografías de estas antiguas canchas en las que se escribió gran parte de la historia el fútbol argentino.

Nota: se incluyó una página especial de los orígenes de Boca Juniors y River Plate en la Dársena Sur del puerto de Buenos Aires, en el barrio de La Boca.